Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Rusia y China están debatiendo una propuesta estadounidense para aplicar nuevas sanciones a Irán ante su negativa a negociar, y por continuar violando resoluciones de la ONU e incrementar su peligrosa carrera nuclear.
Estados Unidos y la Unión Europea temen que Irán quiera dotarse de armas atómicas bajo el pretexto de llevar a cabo actividades civiles nucleares. Irán desmiente esta versión y afirma que su programa tiene fines civiles, sin embargo se niega a cooperar con los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).
Los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU ya han impuesto tres paquetes de sanciones a Irán por este motivo, pero el gobierno de Teherán sigue retando a la comunidad internacional y anuncia que “no dará marcha atrás”.
Las sanciones están dirigidas particularmente contra las actividades económicas de la poderosa Guardia Revolucionaria iraní, una organización clave en el desarrollo atómico. La propuesta también aumenta las restricciones existentes a las empresas navieras iraníes, así como a sus sectores bancarios y financieros, además de castigar a empresas vinculadas con el programa nuclear y misilístico de Teherán.
Una vez que los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, con derecho de veto, estén de acuerdo en el texto del proyecto de resolución, tendrán que convencer a los otros diez no permanentes de ese órgano para que respalden esas sanciones.
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU son China, Francia, Rusia, Gran Bretaña y Estados Unidos. Los diez asientos no permanentes en este período están ocupados por Austria, Bosnia-Herzegovina, Brasil, Gabón, Japón, Líbano, México, Nigeria, Turquía y Uganda.
México y Brasil, son los dos únicos países de América Latina en el Consejo de Seguridad en este momento, y su posición a la hora de votar será “una señal importante para la carrera nuclear iraní y la política de expansión que el régimen lleva en la región como forma de evadir sanciones y el aislamiento internacional”, según estiman algunos expertos, que reconocen que el régimen de los ayatolás busca que esas naciones latinoamericanas no voten las sanciones.
Teherán ha privilegiado las relaciones con varios países de la región, particularmente con los integrantes del Alba. “Los iraníes no necesitan visa alguna para ingresar en Bolivia y a Venezuela. Irán y Venezuela se mostraron de acuerdo en colaborar activamente en el capítulo nuclear. Desde 2005, Irán abrió seis nuevas embajadas en nuestra región, que se suman a las cinco anteriores. En Caracas, dos bancos iraníes, el Banco Nacional de Desarrollo (con participación del Toseyeh Saderat Bank de Irán) y el Banco Binacional Iraní-Venezolano, operan activamente en el mercado local, alimentando sospechas de que así se eluden las sanciones financieras impuestas a Irán. Desde marzo de 2008 hay vuelos directos entre Caracas y Teherán. El comercio latinoamericano con Irán crece fuertemente. Se triplicó entre 2007 y 2008. En pocos años, Irán se ha convertido en un socio comercial activo de algunos gobiernos de la región”, señala Emilio J. Cárdenas, ex embajador de Argentina ante la ONU.
“Si México y Brasil no votan las sanciones, convalidarían la penetración en la región de un país que apoya a grupos terroristas como Hezbolá y Hamas, y que ha dicho públicamente que quiere borrar de la faz de la Tierra a Israel, además de darle luz verde a sus peligrosas ambiciones atómicas”, explican diplomáticos europeos.
“El gran interés de Irán en América Latina es comercial, pero también está la estrategia para buscar apoyo internacional para su programa nuclear”, admite Mohammad Marandi, analista de la Universidad de Teherán.
Aunque México y Estados Unidos mantienen estrechas relaciones, en el tema de las sanciones a Irán el gobierno del presidente Felipe Calderón ha permanecido en silencio, más allá de la reiteración de la tradicional posición en materia de desarme y no proliferación.
Sin embargo para diplomáticos occidentales, la posición de Brasil “ha sorprendido a muchos, preocupa” y es motivo de numerosas críticas. El presidente Lula da Silva se ha manifestado en numerosas ocasiones contra las sanciones de la ONU al gobierno del presidente Mahmoud Ahmadinejad, a quien visitará el 15 de mayo en Teherán.
Lula fue uno de los pocos líderes mundiales que se congratularon por la reelección del ultraconservador Ahmadinejad, pese a las denuncias de la oposición iraní, que tras las protestas fueron duramente reprimidos con cientos de muertos y detenidos (ver recuadro). Brasil recibió a Ahmadinejad en visita oficial en noviembre del 2009, con cientos de empresarios persas y una veintena de acuerdos.
Ahmadinejad ve en Brasil, que busca ser un actor de mayor peso en la escena mundial, “un socio comercial y estratégico de primer orden en su política de confrontación con Estados Unidos y sus aliados”, reconocer los funcionarios iraníes. Pero, la posición de Brasil en este tema puede tener consecuencias para su intención de ocupar un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU y convertirse en un actor de relevancia mundial.
“Este es un momento crucial para que Brasil muestre que está preparado para asumir las responsabilidades de un miembro del Consejo de Seguridad de la ONU y a adoptar la decisión de apoyar las sanciones”, dijo el funcionario diplomático europeo.
La negativa brasileña a apoyar la adopción de sanciones a Irán en la ONU, “erosionará sus aspiraciones de ser un actor de primer orden”, sostienen analistas en la Unión Europea, que al igual que el presidente estadounidense, Barack Obama, reclaman medidas punitivas “inteligentes” y “fuertes”.
Para funcionarios de cancillerías occidentales, Irán ha dado un paso más en la carrera nuclear que le mantiene enfrentado a la comunidad internacional, lo que justifica “la necesidad de urgentes sanciones”. En esta ocasión ha sido la fabricación de la tercera generación de centrifugadoras, según reconoció hace pocas horas el director de la Agencia de la Energía Atómica iraní, Alí Akbar Salehi. “Las nuevas centrifugadoras tienen una capacidad seis veces mayor que la primera”, añadió Salehi. “Esto demuestra la mala intención de Teherán y sus nefastas intenciones”, alertó Philip Crowley, vocero del Departamento de Estado estadounidense.
“Estamos seriamente preocupados por el programa nuclear de Irán, que no logró convencer a la comunidad internacional de que tenga objetivos pacíficos”, declaró un vocero del Foreign Office. “El uso de este tipo de tecnología ya fue vedado por cinco resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, que exige que Teherán suspenda su programa de enriquecimiento y comunique claramente cuáles son sus intenciones al respecto”, concluyó el portavoz.
domingo, 11 de abril de 2010
sábado, 3 de abril de 2010
Irán engaña a Occidente con su política de “diálogo y construcción”
Mientras que los principales gobiernos occidentales buscan un acuerdo para volver sancionar al gobierno de Irán por su imparable carrera nuclear, el gobierno de Teherán intenta ganar tiempo con discusiones que se alargan o están trabadas, transitoriamente, entre innumerables rondas de negociaciones adicionales que se extienden desde hace varios años. Su política de “diálogo y construcción” le permite seguir adelante con su cuestionado programa atómico.
Teherán juega con los tiempos para engañar a Occidente, desde que su programa nuclear secreto fuera puesto al descubierto, por la oposición iraní, en el 2002, después de 18 años en la clandestinidad. La estrategia iraní de “diálogo y construcción” saca provecho de la falta de unanimidad de las principales potencias a la hora de decidir que vías utilizar para frenar el desarrollo atómico del régimen teocrático. Las conversaciones inconclusas mantienen un status quo, un tenso impasse en el que Irán puede continuar con su programa nuclear poco claro, aunque ya no clandestino, y del cual no hay retorno, según anunció el gobierno persa. De hecho, una estrategia de “diálogo y construcción”, acompañada de concesiones temporarias, pospone las presiones diplomáticas y económicas, o incluso la no descartada vía militar si fracasaran las negociaciones. El régimen de los ayatolás necesita tiempo y lo consigue con sus dilatorias y rodeos para seguir desarrollando y perfeccionando su maquinaria nuclear. Irán es el caso más claro en donde todos los medios de persuasión, resultaron ineficaces hasta ahora. El “soft power” tiene sus limitaciones, al menos con regímenes fundamentalistas.
En le marco de esa política, Irán ha ocultado varias instalaciones nucleares al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y ha rechazado todas las ofertas de cooperación con Estados Unidos, la UE y otros actores internacionales
Inspectores de la ONU y servicios de inteligencia occidentales estiman que Irán podría estar construyendo al menos dos nuevos sitios nucleares secretos, a pesar de la amenaza de nuevas sanciones de la comunidad internacional, en el marco de su política de “diálogo y construcción”.
Ali Akbar Salehi, jefe de la Organización de Energía Atómica iraní, indicó el 22 de febrero a la agencia de prensa Isna que el presidente, Mahmud Ahmadinejad, le había ordenado ponerse a trabajar próximamente en dos nuevas instalaciones. Esos sitios, había agregado Ali Akbar Salehi, serán construidos en las montañas para protegerlos de eventuales ataques.
Salehi, dijo en una entrevista a la agencia de prensa de los estudiantes iraníes: “si Dios quiere, podremos iniciar el año próximo la construcción de dos nuevos sitios de enriquecimiento” de uranio “en el interior de las montañas”. Salehi se refería al año iraní, que comenzó el 21 de marzo.
Un informe de la CIA indica que Irán “continúa desarrollando un rango de capacidades que podrían aplicarse a la producción de armas nucleares”, y a pesar de que su programa tiene problemas técnicos, están “manteniendo la puerta abierta a la posibilidad de construir un arma nuclear.
Según el informe de la CIA al Congreso de Estados Unidos, Irán expandió su infraestructura nuclear y su plan de enriquecimiento de uranio en violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, que desde 2006 piden que Teherán deje el programa.
El documento indica que a pesar de que hay fuertes incentivos para Irán para que frene el programa, tanto en términos de presión internacional como de mal funcionamiento interno de las centrifugadoras, Irán no planifica terminar su programa nuclear.
La planta de enriquecimiento de uranio en Natanz produjo aproximadamente 1,8 toneladas de uranio enriquecido en bajos niveles a comparación de años previos, cuyo resultado fue de media tonelada.
La cantidad de centrifugadoras, que se utilizan para enriquecer gas de uranio al moverlo a gran velocidad, aumentó en Natanz durante los primeros 11 meses del año anterior, de 5000 a 8700. Mientras que el aumento en las centrifugadoras indica la intención de Irán de continuar con el programa, pero al parecer sólo 3900 están en funcionamiento, lo que implica que Irán está teniendo problemas con sus máquinas.
En septiembre de 2009, el presidente estadounidense, Barack Obama, había revelado pruebas de la existencia de un sitio nuclear secreto en Qom. Ese año Irán reconoció estar construyendo una segunda planta de centrifugadoras de gas cerca de Qom, donde esperan albergar 3000 máquinas.
El Consejo de Seguridad de la ONU ha aprobado ya cinco resoluciones, entre ellas tres que incluían sanciones, para exigirle a Irán que suspenda sus actividades nucleares sensibles, sobre todo el enriquecimiento de uranio.
Teherán, que afirma que su programa nuclear es puramente pacífico, las ha ignorado todas y sigue adelante. En el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Estados Unidos, Reino Unido y Francia tratan de convencer a los otros dos miembros permanentes, China y Rusia, de acordar sanciones contra Irán, país firmante de tratados de control de armas nucleares.
Si Irán emerge con un arsenal nuclear, no será el final de la crisis actual sino, sin dudas, el comienzo de una nueva y más peligrosa. El actual apetito nuclear iraní proviene de una motivación teológica. Algunos ayatolás ven a un Irán provisto, con armas nucleares, como un instrumento en las manos de Alá para imponer el Islam sobre el mundo entero, con la creencia que, los ayatolás, fueron elegidos por Alá para llevar adelante su misión. El presidente Mahmoud Ahmadinejad afirmó haber tenido una visión cuando – en la Asamblea General de Naciones Unidas (2005)- defendió el derecho iraní a desarrollar tecnología nuclear. El fundamento ideológico del Irán nuclear teocrático es sumamente problemática.
El 7 de febrero el presidente iraní, Ahmadineyad, ordenó que se empezara a enriquecer uranio enriquecer hasta el 20 por ciento, muy por encima de lo necesario para la puesta en marcha de una central nuclear. Al día siguiente, el ayatolá Ali Jamenei, líder supremo del país, anunció que Teherán iba a “golpear” a las naciones occidentales de una forma que las dejará “aturdidas”. Las afirmaciones del líder supremo iraní son terminantes: el régimen islámico seguirá adelante con sus actividades nucleares, “con el diálogo o con el enfrentamiento”.
Teherán juega con los tiempos para engañar a Occidente, desde que su programa nuclear secreto fuera puesto al descubierto, por la oposición iraní, en el 2002, después de 18 años en la clandestinidad. La estrategia iraní de “diálogo y construcción” saca provecho de la falta de unanimidad de las principales potencias a la hora de decidir que vías utilizar para frenar el desarrollo atómico del régimen teocrático. Las conversaciones inconclusas mantienen un status quo, un tenso impasse en el que Irán puede continuar con su programa nuclear poco claro, aunque ya no clandestino, y del cual no hay retorno, según anunció el gobierno persa. De hecho, una estrategia de “diálogo y construcción”, acompañada de concesiones temporarias, pospone las presiones diplomáticas y económicas, o incluso la no descartada vía militar si fracasaran las negociaciones. El régimen de los ayatolás necesita tiempo y lo consigue con sus dilatorias y rodeos para seguir desarrollando y perfeccionando su maquinaria nuclear. Irán es el caso más claro en donde todos los medios de persuasión, resultaron ineficaces hasta ahora. El “soft power” tiene sus limitaciones, al menos con regímenes fundamentalistas.
En le marco de esa política, Irán ha ocultado varias instalaciones nucleares al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y ha rechazado todas las ofertas de cooperación con Estados Unidos, la UE y otros actores internacionales
Inspectores de la ONU y servicios de inteligencia occidentales estiman que Irán podría estar construyendo al menos dos nuevos sitios nucleares secretos, a pesar de la amenaza de nuevas sanciones de la comunidad internacional, en el marco de su política de “diálogo y construcción”.
Ali Akbar Salehi, jefe de la Organización de Energía Atómica iraní, indicó el 22 de febrero a la agencia de prensa Isna que el presidente, Mahmud Ahmadinejad, le había ordenado ponerse a trabajar próximamente en dos nuevas instalaciones. Esos sitios, había agregado Ali Akbar Salehi, serán construidos en las montañas para protegerlos de eventuales ataques.
Salehi, dijo en una entrevista a la agencia de prensa de los estudiantes iraníes: “si Dios quiere, podremos iniciar el año próximo la construcción de dos nuevos sitios de enriquecimiento” de uranio “en el interior de las montañas”. Salehi se refería al año iraní, que comenzó el 21 de marzo.
Un informe de la CIA indica que Irán “continúa desarrollando un rango de capacidades que podrían aplicarse a la producción de armas nucleares”, y a pesar de que su programa tiene problemas técnicos, están “manteniendo la puerta abierta a la posibilidad de construir un arma nuclear.
Según el informe de la CIA al Congreso de Estados Unidos, Irán expandió su infraestructura nuclear y su plan de enriquecimiento de uranio en violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, que desde 2006 piden que Teherán deje el programa.
El documento indica que a pesar de que hay fuertes incentivos para Irán para que frene el programa, tanto en términos de presión internacional como de mal funcionamiento interno de las centrifugadoras, Irán no planifica terminar su programa nuclear.
La planta de enriquecimiento de uranio en Natanz produjo aproximadamente 1,8 toneladas de uranio enriquecido en bajos niveles a comparación de años previos, cuyo resultado fue de media tonelada.
La cantidad de centrifugadoras, que se utilizan para enriquecer gas de uranio al moverlo a gran velocidad, aumentó en Natanz durante los primeros 11 meses del año anterior, de 5000 a 8700. Mientras que el aumento en las centrifugadoras indica la intención de Irán de continuar con el programa, pero al parecer sólo 3900 están en funcionamiento, lo que implica que Irán está teniendo problemas con sus máquinas.
En septiembre de 2009, el presidente estadounidense, Barack Obama, había revelado pruebas de la existencia de un sitio nuclear secreto en Qom. Ese año Irán reconoció estar construyendo una segunda planta de centrifugadoras de gas cerca de Qom, donde esperan albergar 3000 máquinas.
El Consejo de Seguridad de la ONU ha aprobado ya cinco resoluciones, entre ellas tres que incluían sanciones, para exigirle a Irán que suspenda sus actividades nucleares sensibles, sobre todo el enriquecimiento de uranio.
Teherán, que afirma que su programa nuclear es puramente pacífico, las ha ignorado todas y sigue adelante. En el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Estados Unidos, Reino Unido y Francia tratan de convencer a los otros dos miembros permanentes, China y Rusia, de acordar sanciones contra Irán, país firmante de tratados de control de armas nucleares.
Si Irán emerge con un arsenal nuclear, no será el final de la crisis actual sino, sin dudas, el comienzo de una nueva y más peligrosa. El actual apetito nuclear iraní proviene de una motivación teológica. Algunos ayatolás ven a un Irán provisto, con armas nucleares, como un instrumento en las manos de Alá para imponer el Islam sobre el mundo entero, con la creencia que, los ayatolás, fueron elegidos por Alá para llevar adelante su misión. El presidente Mahmoud Ahmadinejad afirmó haber tenido una visión cuando – en la Asamblea General de Naciones Unidas (2005)- defendió el derecho iraní a desarrollar tecnología nuclear. El fundamento ideológico del Irán nuclear teocrático es sumamente problemática.
El 7 de febrero el presidente iraní, Ahmadineyad, ordenó que se empezara a enriquecer uranio enriquecer hasta el 20 por ciento, muy por encima de lo necesario para la puesta en marcha de una central nuclear. Al día siguiente, el ayatolá Ali Jamenei, líder supremo del país, anunció que Teherán iba a “golpear” a las naciones occidentales de una forma que las dejará “aturdidas”. Las afirmaciones del líder supremo iraní son terminantes: el régimen islámico seguirá adelante con sus actividades nucleares, “con el diálogo o con el enfrentamiento”.
domingo, 28 de marzo de 2010
Un “estado paramilitar” en Irán
Los jefes de la oposición iraní y académicos advirtieron que la República Islámica afronta el “despotismo” de un gobierno que no surgió del “voto popular” y denunciaron la constitución de un “estado militarizado” o “paramilitar”.
Los Guardianes de la Revolución, están suplantando al gobierno de Irán, sostienen expertos, quienes no descartan que el régimen teocrático –cuestionado por su carrera nuclear- esté avanzando hacia “una dictadura militar”.
Irán, dijo Mehdi Karrubi, quien conduce uno de los principales grupos de la oposición, afronta el “despotismo” y “las elecciones perdieron significado”, expresó al referirse a los últimos comicios considerados fraudulentos por ese sector político. “Este gobierno no se formó con el voto popular”, denunció en su sitio de Internet.
La oposición mantiene las denuncias de fraude en los comicios celebrados en junio de 2009, en los que fue reelecto el presidente, Mahmud Ahmadinejad, tras lo cual se sucedieron protestas que fueron reprimidas, con al menos decenas de opositores muertos, arrestadas, ejecutadas en la horca, y con la prensa censurada.
El ex candidato presidencial Mir Hossein Mussavi advirtió que la transformación de la República Islámica en un “estado militarizado” no servirá para encontrar una salida a la crisis política que afronta el país. “La solución no es transformar a la sociedad en una base militar, sino dar a la gente legítima libertad”, agregó el ex candidato, y dijo que el movimiento de la oposición es “irreversible”.
Nadereh Farzamnia, profesora en el departamento de Estudios árabes e islámicos y estudios orientales de la Universidad Autónoma de Madrid, sostiene que “el Ejército de los Guardianes de la Revolución se ha convertido en un monstruo ávido de poder, una fuerza amenazante incluso para el propio régimen que lo ha creado y alimentado. Armados, económicamente fuertes y situados en la cúpula política, gracias al gobierno de Ahmadinejad, están transformando a Irán en una dictadura paramilitar”.
“Irán sigue viviendo una situación de extrema represión interna que pone en duda la legitimidad de un régimen que lleva ya tres décadas obligando a los ciudadanos a vivir bajo una dictadura feroz e implacable que viola todos los preceptos islámicos que tanto presume defender”, sostiene Farzamnia en Foreign Policy.
Desde su llegada a la presidencia y fuertemente respaldado por el líder supremo, Alí Jameneí, Ahmadinejad no ha dudado en conceder al cuerpo de los Guardianes de la Revolución (los pasdarán) un gran poder económico, dándoles la oportunidad de situarse también en la cúpula política del país, explica.
Creado después de la Revolución Islámica de 1979, esta organización miliar tenía como misión la defensa de Irán de las posibles agresiones internas y externas. El ayatolá Jomeini consideró que un Ejército popular salvaguardaría la revolución de un posible golpe de Estado del Sha. Además, Irán tampoco estaba a salvo de posibles agresiones externas, como se demostró más tarde con el ataque de Irak en 1980. Ex jefes de los Guardianes de la Revolución, son requeridos por la justicia argentina por el atentado terrorista con la mutual judía AMIA en 1994 que dejó 85 muertos. Teherán anunció en varias ocasiones que no entregará a esas personas a las autoridades argentinas, pese a que Interpol emitió una orden de captura.
Ideado y fundado por Jomeini, los pasdarán no tardaron en ganar un respeto considerable con sus miles de mártires en la guerra irano-iraquí. Más tarde, al terminar este conflicto, su prestigio se mantuvo con la reconstrucción del período de postguerra –que les permitió hacerse con un inmenso número de negocios en todos los sectores del mercado– hasta la llegada al poder del ex pasdarán Ahmadinejad.
“El presidente iraní no ha hecho más que conceder a los Guardianes de la Revolución unos poderes anticonstitucionales –las fuerzas amadas, incluyendo a los militares, fuerzas de seguridad, pasdarán, basiyíes y otros milicianos voluntarios no pueden unirse a ningún partido político, grupo o facción según la Constitución iraní– que han convertido a sus comandantes en dueños y señores de todo el ámbito económico. Como respuesta a moderados y reformistas, y para contrarrestar los efectos de la apertura de su predecesor que había despertado deseos de avance y progreso en la población, un Ahmadinejad apoyado por el líder supremo ha convertido a numerosos ex comandantes de los pasdarán en altos cargos políticos, poniendo en sus manos las instituciones claves del régimen. Por su parte, el expediente nuclear requería también de una demostración de fuerza que el presidente encargaría al cuerpo de su ahora Ejército privado, que además le apoyaba en su objetivo de volver a los fundamentos de la revolución. Así Ahmadinejad preparó su particular revolución cultural, haciendo hincapié siempre en la necesidad de intensificar el adoctrinamiento ideológico y militar de los pasdarán y de los más de tres millones de movilizados basiyíes bajo su control”, afirma la profesora en el departamento de Estudios árabes e islámicos y estudios orientales de la Universidad madrileña
“Los Guardianes de la Revolución se han convertido en el contrafuerte de un régimen que pretende ignorar la demanda de progreso de un amplio sector de la población, que lucha contra la dictadura de un Ejército que juró defenderla y no aplastarla de forma sistemática. Sin embargo, es posible que Ahmadinejad y Alí Jamenei, temerosos del monstruo de los pasdarán que ellos mismos han fortalecido, vean como única salida a la crisis política del país continuar alimentándolo y apoyándolo. Este cuerpo militar se ha hecho demasiado fuerte y aún más voraz que sus creadores. Oponerse a él puede suponer la aniquilación total del propio régimen islámico”, explica la académica y autora de varios libros sobre la política iraní.
“El monopolio de las finanzas iraníes en manos de los pasdarán, quienes ya venían dominando, desde hacía más de dos décadas, numerosos sectores de la economía a través de fundaciones que controlan contratos multimillonarios con toda clase de compañías nacionales -como la adquisición reciente de toda la red de telecomunicaciones en Irán e internacionales-, rindiendo cuentas sólo al líder supremo. Todo esto unido al peso político adquirido en los últimos cinco años, ha provocado la oposición de los distintos sectores dentro del propio régimen. Manejando los petrodólares a su antojo y habiendo adquirido el poder político necesario, hoy los Guardianes de la Revolución se han convertido en una fuerza amenazante. Armados, económicamente fuertes y en una situación política inmejorable, tienen la capacidad suficiente para minar en cualquier momento los cimientos del régimen islámico, incluyendo a su ala más extremista para convertir a Irán en una dictadura paramilitar”, advierte Nadereh Farzamnia, profesora en el departamento de Estudios árabes e islámicos y estudios orientales de la Universidad Autónoma de Madrid.
Los Guardianes de la Revolución, están suplantando al gobierno de Irán, sostienen expertos, quienes no descartan que el régimen teocrático –cuestionado por su carrera nuclear- esté avanzando hacia “una dictadura militar”.
Irán, dijo Mehdi Karrubi, quien conduce uno de los principales grupos de la oposición, afronta el “despotismo” y “las elecciones perdieron significado”, expresó al referirse a los últimos comicios considerados fraudulentos por ese sector político. “Este gobierno no se formó con el voto popular”, denunció en su sitio de Internet.
La oposición mantiene las denuncias de fraude en los comicios celebrados en junio de 2009, en los que fue reelecto el presidente, Mahmud Ahmadinejad, tras lo cual se sucedieron protestas que fueron reprimidas, con al menos decenas de opositores muertos, arrestadas, ejecutadas en la horca, y con la prensa censurada.
El ex candidato presidencial Mir Hossein Mussavi advirtió que la transformación de la República Islámica en un “estado militarizado” no servirá para encontrar una salida a la crisis política que afronta el país. “La solución no es transformar a la sociedad en una base militar, sino dar a la gente legítima libertad”, agregó el ex candidato, y dijo que el movimiento de la oposición es “irreversible”.
Nadereh Farzamnia, profesora en el departamento de Estudios árabes e islámicos y estudios orientales de la Universidad Autónoma de Madrid, sostiene que “el Ejército de los Guardianes de la Revolución se ha convertido en un monstruo ávido de poder, una fuerza amenazante incluso para el propio régimen que lo ha creado y alimentado. Armados, económicamente fuertes y situados en la cúpula política, gracias al gobierno de Ahmadinejad, están transformando a Irán en una dictadura paramilitar”.
“Irán sigue viviendo una situación de extrema represión interna que pone en duda la legitimidad de un régimen que lleva ya tres décadas obligando a los ciudadanos a vivir bajo una dictadura feroz e implacable que viola todos los preceptos islámicos que tanto presume defender”, sostiene Farzamnia en Foreign Policy.
Desde su llegada a la presidencia y fuertemente respaldado por el líder supremo, Alí Jameneí, Ahmadinejad no ha dudado en conceder al cuerpo de los Guardianes de la Revolución (los pasdarán) un gran poder económico, dándoles la oportunidad de situarse también en la cúpula política del país, explica.
Creado después de la Revolución Islámica de 1979, esta organización miliar tenía como misión la defensa de Irán de las posibles agresiones internas y externas. El ayatolá Jomeini consideró que un Ejército popular salvaguardaría la revolución de un posible golpe de Estado del Sha. Además, Irán tampoco estaba a salvo de posibles agresiones externas, como se demostró más tarde con el ataque de Irak en 1980. Ex jefes de los Guardianes de la Revolución, son requeridos por la justicia argentina por el atentado terrorista con la mutual judía AMIA en 1994 que dejó 85 muertos. Teherán anunció en varias ocasiones que no entregará a esas personas a las autoridades argentinas, pese a que Interpol emitió una orden de captura.
Ideado y fundado por Jomeini, los pasdarán no tardaron en ganar un respeto considerable con sus miles de mártires en la guerra irano-iraquí. Más tarde, al terminar este conflicto, su prestigio se mantuvo con la reconstrucción del período de postguerra –que les permitió hacerse con un inmenso número de negocios en todos los sectores del mercado– hasta la llegada al poder del ex pasdarán Ahmadinejad.
“El presidente iraní no ha hecho más que conceder a los Guardianes de la Revolución unos poderes anticonstitucionales –las fuerzas amadas, incluyendo a los militares, fuerzas de seguridad, pasdarán, basiyíes y otros milicianos voluntarios no pueden unirse a ningún partido político, grupo o facción según la Constitución iraní– que han convertido a sus comandantes en dueños y señores de todo el ámbito económico. Como respuesta a moderados y reformistas, y para contrarrestar los efectos de la apertura de su predecesor que había despertado deseos de avance y progreso en la población, un Ahmadinejad apoyado por el líder supremo ha convertido a numerosos ex comandantes de los pasdarán en altos cargos políticos, poniendo en sus manos las instituciones claves del régimen. Por su parte, el expediente nuclear requería también de una demostración de fuerza que el presidente encargaría al cuerpo de su ahora Ejército privado, que además le apoyaba en su objetivo de volver a los fundamentos de la revolución. Así Ahmadinejad preparó su particular revolución cultural, haciendo hincapié siempre en la necesidad de intensificar el adoctrinamiento ideológico y militar de los pasdarán y de los más de tres millones de movilizados basiyíes bajo su control”, afirma la profesora en el departamento de Estudios árabes e islámicos y estudios orientales de la Universidad madrileña
“Los Guardianes de la Revolución se han convertido en el contrafuerte de un régimen que pretende ignorar la demanda de progreso de un amplio sector de la población, que lucha contra la dictadura de un Ejército que juró defenderla y no aplastarla de forma sistemática. Sin embargo, es posible que Ahmadinejad y Alí Jamenei, temerosos del monstruo de los pasdarán que ellos mismos han fortalecido, vean como única salida a la crisis política del país continuar alimentándolo y apoyándolo. Este cuerpo militar se ha hecho demasiado fuerte y aún más voraz que sus creadores. Oponerse a él puede suponer la aniquilación total del propio régimen islámico”, explica la académica y autora de varios libros sobre la política iraní.
“El monopolio de las finanzas iraníes en manos de los pasdarán, quienes ya venían dominando, desde hacía más de dos décadas, numerosos sectores de la economía a través de fundaciones que controlan contratos multimillonarios con toda clase de compañías nacionales -como la adquisición reciente de toda la red de telecomunicaciones en Irán e internacionales-, rindiendo cuentas sólo al líder supremo. Todo esto unido al peso político adquirido en los últimos cinco años, ha provocado la oposición de los distintos sectores dentro del propio régimen. Manejando los petrodólares a su antojo y habiendo adquirido el poder político necesario, hoy los Guardianes de la Revolución se han convertido en una fuerza amenazante. Armados, económicamente fuertes y en una situación política inmejorable, tienen la capacidad suficiente para minar en cualquier momento los cimientos del régimen islámico, incluyendo a su ala más extremista para convertir a Irán en una dictadura paramilitar”, advierte Nadereh Farzamnia, profesora en el departamento de Estudios árabes e islámicos y estudios orientales de la Universidad Autónoma de Madrid.
viernes, 19 de marzo de 2010
Narcoinsurgencia asume tácticas guerrilleras
El Ejército mexicano, con decenas de miles de soldados, libra una dura lucha contra los carteles de la droga, mientras que los narcos combaten entre ellos por el control del territorio y de las rutas para el tráfico. El saldo son miles de muertos y un conflicto que se profundiza y se extiende, con una transición del gangsterismo tradicional de asesinos a sueldo al terrorismo paramilitar con tácticas de guerrilla.
Un reporte titulado La narcoinsurgencia de México y la política antidrogas de Estados Unidos, elaborado por el Instituto de Estudios Estratégicos del Colegio de Guerra de Estados Unidos, el cual es el encargado de proporcionar insumos de análisis al Departamento de Defensa sobre seguridad nacional y geoestrategias, alerta sobre el crecimiento de grupos paramilitares en México, algunos de los cuales son usados por los carteles del narcotráfico para dominar territorios y retar al Estado, como parte de “la tercera generación del crimen’’, por lo que el gobierno de Estados Unidos debe modificar su estrategia contra el narcotráfico y utilizar tácticas de contrainsurgencia, afirma el estudio.
Los carteles mexicanos del narcotráfico están empleando fuerzas paramilitares privadas que usan armas avanzadas y son reconocidos por su brutalidad. Los Zetas son los más conocidos y son considerados por oficiales de Estados Unidos como un ejército privado de México “tecnológicamente más avanzado, sofisticado, y violento’’.
El Dr. Hal Brands académico de la Universidad de Yale, autor del análisis para el Pentágono, destaca en el reporte la brutalidad de grupos como Los Zetas, y su habilidad para explotar publicitariamente los hechos, lo que permite al cartel dominar la información. “El gobierno mexicano debe confrontar este aspecto si aspira a redirigir la actual sensación de inseguridad pública’’, explica.
En los últimos años, agrega el estudio, pero especialmente desde 2006, México ha experimentado un incremento acelerado de violencia relacionada con el narcotráfico y un correspondiente deterioro de seguridad interna “como parte de lo que debe ser descrito como una multinarcoinsurgencia, de los bien financiados carteles que están haciendo la guerra contra el gobierno para controlar los corredores de droga hacia los Estados Unidos’’.
“Este derramamiento de sangre ha sido el más intenso debido al incremento de armamento pesado, fuerzas paramilitares bien entrenadas como los combatientes principales en la lucha por el control de drogas’’, destaca el reporte.
Los grupos paramilitares de los cárteles de México y de otros particulares, explica, se ubican como ocurre en otros países, como parte de la “tercera generación’’. Son más grandes, complejos y poderosos que las pandillas callejeras, porque usan la violencia y la intimidación para debilitar las instituciones gubernamentales y corromper la autoridad del Estado. “Los Zetas y otras organizaciones paramilitares tientan a los soldados a cambiar de lado ofreciendo salarios por arriba de los 3.000 a la semana, (en comparación con los 1.100 por mes que ganan la mayoría de los miembros de las Fuerzas Armadas)’’, señala el documento.
La fractura de la autoridad gubernamental en ciertas áreas tiene implicaciones de largo plazo en México: La narcoinsurgencia se encamina e intenta lo que un experto denomina la “descomposición del Estado’’. El reporte considera que en el estado actual, “las instituciones políticas y gubernamentales simplemente no están suficientemente fuertes para apoyar una vigorosa estrategia” en la lucha contra la droga.
Para Ghaleb Krame, especialista en seguridad nacional de la Universidad Alliant International University, campus México, el narcotráfico asumió como táctica la guerra de guerrillas, y afirma que son grupos altamente móviles y difíciles de detectar.
El investigador dijo que estos grupos crearon una plantilla de contrainteligencia y tecnología sofisticadas, y cuentan con la posibilidad de adecuar su estructura operativa y de dirección vertical y horizontal ante cualquier emergencia, o para su permanencia y fortalecimiento como grupo criminal.
Consideró que la guerra contra el narcotráfico no se gana porque el Ejército, como los de casi todos los países, está entrenado para una guerra convencional. “Los carteles de las droga adoptaron para sus operaciones la guerra de guerrillas y se volvieron grupos altamente móviles y en cambio las bases de operación militar y policial son bases fijas e identificables. Los grupos de narcotraficantes pueden ir cambiando constantemente de sitio y hombres”. Las organizaciones criminales de este tipo, explicó, cuentan con un sistema de inteligencia efectivo porque tienen canales más sofisticados que con los que cuenta el Ejército.
Comentó que incluso hasta usan y se mueven por medios legales como las páginas de Facebook y Twitter, que les dan en forma inmediata comunicación a través de sus propios códigos y claves.
El especialista mencionó en el mercado hay especialistas en tácticas de guerra de guerrillas, armamento, explosivos, economía y finanzas, y los narcotraficantes compran sus servicios y obtienen el conocimiento inmediato. Se deben buscar cambios sistemáticos y profundos frente a un enemigo del cual no se tenía el conocimiento del peligro, movilidad y flexibilidad que tiene, y de ahí el peligro de que el combate al narcotráfico escale de manera sorprendente en los próximos años.
Hoy los grupos paramilitares de México son sospechosos de montar incursiones armadas a lo largo de la frontera para proteger cargamentos de droga. Como señaló un ex oficial del Departamento de Estado, “desde la Revolución Mexicana la violencia en México no representaba un desafío tan inquietante para la seguridad de Estados Unidos”.
Narcotraficantes y terroristas
A mediados de julio de 2008, el diario El Universal reveló información de inteligencia de la Administración Antidrogas Americana (DEA), según la cual los carteles de droga en México (Golfo y Sinaloa) estaban enviando asesinos y gatilleros para entrenarse en Irán en tiro y uso de Dispositivos Explosivos Improvisados (IED), bajo la enseñanza de los Guardias Revolucionarios iraníes. Esas fuentes dijeron que, los narcotraficantes, viajaron de México hacia Venezuela, donde tomaban los vuelos semanales de Iran Air con destino a Teherán. El entrenamiento avanzado, era centrado en táctica, comando de guerra, liderazgo, armas, y explosivos. El periódico agregó que a varios terroristas libaneses que pertenecían a Hezbolá, se les garantizó la ciudadanía mexicana a través de matrimonios arreglados por bandas de narcos mexicanos.
En una entrevista para el Washington Times, Michael Braun, ex Jefe de Operaciones de la Agencia Antidrogas en Estados Unidos (DEA), confimaba que los Guardias Revolucionarios, que facilita los atentados terroristas fuera de Irán, operaraban en América Latina. Su evaluación es que, esos elementos, controlaban y coordinaban la actividad criminal de Hezbolá en la región. Hezbolá utilizaba a los exiliados shiítas como intermediarios, quienes firman contratos con los líderes de los carteles de drogas, aseguró. Los funcionarios de la policía citados en el artículo del Washington Times destacaron que, Hezbolá, estaba involucrado en tráfico de drogas y personas en el área de la Triple Frontera en Sudamérica, pero que dependían, cada vez más, de los carteles mexicanos que controlan las rutas de contrabando hacia Estados Unidos.
Una de las consecuencias negativas de la globalización ha sido el reforzamiento de los narcotraficantes y del terrorismo: nuevos negocios, acceso a más armamento y reclutas, descentralización de sus centros de mando. Mientras las organizaciones al margen de la Ley se han adaptado al nuevo mundo de la flexibilidad y las redes, los Estados mantienen en muchos casos estructuras rígidas y sus funcionarios se mueven con conceptos propios de la vieja Guerra Fría, lo que hace que el narcoterrorismo vaya en muchos casos un casillero adelante, explican los expertos.
Un reporte titulado La narcoinsurgencia de México y la política antidrogas de Estados Unidos, elaborado por el Instituto de Estudios Estratégicos del Colegio de Guerra de Estados Unidos, el cual es el encargado de proporcionar insumos de análisis al Departamento de Defensa sobre seguridad nacional y geoestrategias, alerta sobre el crecimiento de grupos paramilitares en México, algunos de los cuales son usados por los carteles del narcotráfico para dominar territorios y retar al Estado, como parte de “la tercera generación del crimen’’, por lo que el gobierno de Estados Unidos debe modificar su estrategia contra el narcotráfico y utilizar tácticas de contrainsurgencia, afirma el estudio.
Los carteles mexicanos del narcotráfico están empleando fuerzas paramilitares privadas que usan armas avanzadas y son reconocidos por su brutalidad. Los Zetas son los más conocidos y son considerados por oficiales de Estados Unidos como un ejército privado de México “tecnológicamente más avanzado, sofisticado, y violento’’.
El Dr. Hal Brands académico de la Universidad de Yale, autor del análisis para el Pentágono, destaca en el reporte la brutalidad de grupos como Los Zetas, y su habilidad para explotar publicitariamente los hechos, lo que permite al cartel dominar la información. “El gobierno mexicano debe confrontar este aspecto si aspira a redirigir la actual sensación de inseguridad pública’’, explica.
En los últimos años, agrega el estudio, pero especialmente desde 2006, México ha experimentado un incremento acelerado de violencia relacionada con el narcotráfico y un correspondiente deterioro de seguridad interna “como parte de lo que debe ser descrito como una multinarcoinsurgencia, de los bien financiados carteles que están haciendo la guerra contra el gobierno para controlar los corredores de droga hacia los Estados Unidos’’.
“Este derramamiento de sangre ha sido el más intenso debido al incremento de armamento pesado, fuerzas paramilitares bien entrenadas como los combatientes principales en la lucha por el control de drogas’’, destaca el reporte.
Los grupos paramilitares de los cárteles de México y de otros particulares, explica, se ubican como ocurre en otros países, como parte de la “tercera generación’’. Son más grandes, complejos y poderosos que las pandillas callejeras, porque usan la violencia y la intimidación para debilitar las instituciones gubernamentales y corromper la autoridad del Estado. “Los Zetas y otras organizaciones paramilitares tientan a los soldados a cambiar de lado ofreciendo salarios por arriba de los 3.000 a la semana, (en comparación con los 1.100 por mes que ganan la mayoría de los miembros de las Fuerzas Armadas)’’, señala el documento.
La fractura de la autoridad gubernamental en ciertas áreas tiene implicaciones de largo plazo en México: La narcoinsurgencia se encamina e intenta lo que un experto denomina la “descomposición del Estado’’. El reporte considera que en el estado actual, “las instituciones políticas y gubernamentales simplemente no están suficientemente fuertes para apoyar una vigorosa estrategia” en la lucha contra la droga.
Para Ghaleb Krame, especialista en seguridad nacional de la Universidad Alliant International University, campus México, el narcotráfico asumió como táctica la guerra de guerrillas, y afirma que son grupos altamente móviles y difíciles de detectar.
El investigador dijo que estos grupos crearon una plantilla de contrainteligencia y tecnología sofisticadas, y cuentan con la posibilidad de adecuar su estructura operativa y de dirección vertical y horizontal ante cualquier emergencia, o para su permanencia y fortalecimiento como grupo criminal.
Consideró que la guerra contra el narcotráfico no se gana porque el Ejército, como los de casi todos los países, está entrenado para una guerra convencional. “Los carteles de las droga adoptaron para sus operaciones la guerra de guerrillas y se volvieron grupos altamente móviles y en cambio las bases de operación militar y policial son bases fijas e identificables. Los grupos de narcotraficantes pueden ir cambiando constantemente de sitio y hombres”. Las organizaciones criminales de este tipo, explicó, cuentan con un sistema de inteligencia efectivo porque tienen canales más sofisticados que con los que cuenta el Ejército.
Comentó que incluso hasta usan y se mueven por medios legales como las páginas de Facebook y Twitter, que les dan en forma inmediata comunicación a través de sus propios códigos y claves.
El especialista mencionó en el mercado hay especialistas en tácticas de guerra de guerrillas, armamento, explosivos, economía y finanzas, y los narcotraficantes compran sus servicios y obtienen el conocimiento inmediato. Se deben buscar cambios sistemáticos y profundos frente a un enemigo del cual no se tenía el conocimiento del peligro, movilidad y flexibilidad que tiene, y de ahí el peligro de que el combate al narcotráfico escale de manera sorprendente en los próximos años.
Hoy los grupos paramilitares de México son sospechosos de montar incursiones armadas a lo largo de la frontera para proteger cargamentos de droga. Como señaló un ex oficial del Departamento de Estado, “desde la Revolución Mexicana la violencia en México no representaba un desafío tan inquietante para la seguridad de Estados Unidos”.
Narcotraficantes y terroristas
A mediados de julio de 2008, el diario El Universal reveló información de inteligencia de la Administración Antidrogas Americana (DEA), según la cual los carteles de droga en México (Golfo y Sinaloa) estaban enviando asesinos y gatilleros para entrenarse en Irán en tiro y uso de Dispositivos Explosivos Improvisados (IED), bajo la enseñanza de los Guardias Revolucionarios iraníes. Esas fuentes dijeron que, los narcotraficantes, viajaron de México hacia Venezuela, donde tomaban los vuelos semanales de Iran Air con destino a Teherán. El entrenamiento avanzado, era centrado en táctica, comando de guerra, liderazgo, armas, y explosivos. El periódico agregó que a varios terroristas libaneses que pertenecían a Hezbolá, se les garantizó la ciudadanía mexicana a través de matrimonios arreglados por bandas de narcos mexicanos.
En una entrevista para el Washington Times, Michael Braun, ex Jefe de Operaciones de la Agencia Antidrogas en Estados Unidos (DEA), confimaba que los Guardias Revolucionarios, que facilita los atentados terroristas fuera de Irán, operaraban en América Latina. Su evaluación es que, esos elementos, controlaban y coordinaban la actividad criminal de Hezbolá en la región. Hezbolá utilizaba a los exiliados shiítas como intermediarios, quienes firman contratos con los líderes de los carteles de drogas, aseguró. Los funcionarios de la policía citados en el artículo del Washington Times destacaron que, Hezbolá, estaba involucrado en tráfico de drogas y personas en el área de la Triple Frontera en Sudamérica, pero que dependían, cada vez más, de los carteles mexicanos que controlan las rutas de contrabando hacia Estados Unidos.
Una de las consecuencias negativas de la globalización ha sido el reforzamiento de los narcotraficantes y del terrorismo: nuevos negocios, acceso a más armamento y reclutas, descentralización de sus centros de mando. Mientras las organizaciones al margen de la Ley se han adaptado al nuevo mundo de la flexibilidad y las redes, los Estados mantienen en muchos casos estructuras rígidas y sus funcionarios se mueven con conceptos propios de la vieja Guerra Fría, lo que hace que el narcoterrorismo vaya en muchos casos un casillero adelante, explican los expertos.
viernes, 5 de marzo de 2010
¿Irán busca una guerra?
La paciencia de la diplomacia que busca evitar un conflicto con Irán parece que está llegando a su fin. Las pruebas sobre la intención de Irán de construir una ojiva nuclear se están acumulando y la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) sostiene, en un informe, que Irán podría estar fabricando una bomba atómica. La actividad de enriquecimiento de uranio “genera preocupaciones sobre la existencia potencial de actividades secretas pasadas o presentes de Irán, relacionadas con el desarrollo de una carga nuclear para un misil”, señala el director de la AIEA, Yukiya Amano. Irán sigue sin cooperar con la AIEA sobre su polémico programa nuclear, lo que impide comprobar el presunto carácter pacífico de sus objetivos, señala el nuevo director de este organismo de la ONU, el japonés Amano”. La agencia sigue (...) verificando que no se desvíe el material nuclear declarado en Irán, pero no podemos confirmar que todo el material nuclear se dedique a actividades pacíficas porque Irán no ha suministrado a la agencia la cooperación necesaria”, afirmó Amano en su discurso de apertura del Consejo de Gobernadores de la AIEA.Desde febrero de 2006, la AIEA y el Consejo de Seguridad de la ONU, que ya votó tres tandas de sanciones contra Teherán sin éxito disuasivo, estudian nuevas medidas al no descartar que Teherán intente dotarse de armas atómicas, como sospechan las potencias occidentales.El 7 de febrero pasado, Ahmadinejad anunció que Irán a enriquecerá uranio a un nivel del 20%, y que ha alcanzado la tecnología láser para realizarlo. El diario iraní Kayhan, cercano al líder iraní Ali Khamenei, declaró incluso que, una vez que Irán enriquezca uranio al 20%, Occidente no será capaz de detenerlo a ese nivel de enriquecimiento, y que tendría que negociar con este sobre niveles más altos de enriquecimiento.El pasado 18 de febrero, el portal iraní Asr-e Iran publicó un editorial reconociendo que la posesión de armas nucleares por Irán pondrá en peligro la existencia de Israel y conducirá a su eliminación, incluso si nunca llegasen a utilizarse. El editorial explicó que la razón de ser de Israel es la ilusión de que puede proporcionar seguridad absoluta para el pueblo judío, pero una vez que Irán posea armas nucleares y cambie el equilibrio de poder en el Medio Oriente será el final de la sociedad israelí, afirman los iraníes. “La nación iraní ha superado a las superpotencias y está en el podio del vencedor”, proclamó el presidente de Irán Mahmoud Ahmadineyad, y agregó que “un mundo sin Estados Unidos y sin sionismo (es decir, sin Israel) es ciertamente factible”.De manera que hay razones para que la comunidad internacional se inquiete por el despliegue iraní de su capacidad para producir el arma nuclear. Según apuntan analistas militares, un Irán nuclear cambiaría radicalmente las reglas del juego en Medio Oriente.Hoy no son pocos los que temen que la crisis y la escalada verbal tenga como corolario acciones militares. En artículos recientes, editores de varios diarios árabes reconocieron que una guerra entre Irán y Occidente es inminente, y no descartaron la posibilidad de que los árabes tomarán parte de la eventual confrontación. El editor de Al-Quds Al-Arabi, Abd Al-Bari 'Atwan, sostiene que una guerra cambiará la faz de la región, e incluso el destino de Israel. Para el analista del diario egipcio Al-Gumhouriyya, Muhammad 'Ali Ibrahim, Irán ya ha dado el primer paso hacia la guerra, mientras que el editorialista de Al-Sharq, Al-Awsat, Tariq Alhomayed, declaró que suceda lo que suceda -si Irán adquiere armas nucleares o una guerra estalla para evitar que las obtenga- los árabes se convertirán en víctimas del régimen iraní. “Uno puede visualizar a la región como un tablero de ajedrez con piezas blancas y negras moviéndose a través de este... La jugada de apertura fue hecha por Irán cuando anunció que estaba comenzando a enriquecer uranio al 20%... Como todos saben, el ajedrez es un juego de dos oponentes, pero en el Medio Oriente, Irán está jugando contra un rival formidable, los Estados Unidos e Israel, y cada día que pasa este adquiere nuevos oponentes y pierde a más a sus aliados. Siria parece no decidirse, aunque Ahmadinejad la ha instado a unirse a la guerra si Israel ataca a Hezbolá y a Hamas...”, afirma Ali Muhammad Ibrahim, director del diario del gobierno egipcio Al-Gumhouriyya.“Irán está interesado en esta guerra, porque la ve como una oportunidad para suprimir a su oposición que la acusa de colaborar con Occidente. También espera que el sentimiento compartido de peligro le sugerirá a los iraníes unirse en torno a su liderazgo”, explica Ali Muhammad Ibrahim, director del diario egipcio.“Teherán se está olvidando de que no habrá una guerra terrestre contra ella... Los misiles crucero y una tonelada de bombas caerán y tallarán cráteres de siete pisos de profundidad”, explica la publicación.El editor de Al-Sharq, Al-Awsat, Tariq Alhomayed, sostiene que, a juzgar por el intercambio de amenazas entre las partes, una guerra entre Irán y Occidente se está en efecto gestando, y que los árabes son propensos a ser víctimas de las acciones del régimen iraní. “Cada guerra se inicia con palabras, y lo que estamos presenciando es una verdadera guerra de palabras entre Irán y Occidente. Después de amenazar con cerrar el Estrecho de Ormuz, Irán se encontró atrapado en una creciente y peligrosa espiral de escalada en relación con los Estados Unidos”, señala el editorial.“Si estalla una guerra, será una guerra de Irán, e Irán será su blanco... ¿Por qué entonces Irán amenaza con atacar a nuestra región y a nuestros países? Esta no es nuestra guerra, ni estamos trabajando para promoverla. Esta guerra sólo le pertenece a Irán y a sus dirigentes. En cuanto a nosotros, seremos víctimas de Irán así este adquiera armas nucleares o si estalla una guerra en su contra...”, opina el analista árabe. La hipótesis de una eventual conflagración ya se encuentra a estudio de los estrategas militares, mientras se agotan los espacios para las negociaciones en el frente diplomático, ante las negativas retóricas del régimen de Teherán a las propuestas occidentales. Es claro que el reloj que marca un eventual colapso del régimen iraní –que detendría su carrera atómica- avanza mucho más lento que el que lleva a Irán a convertirse en una potencia militar nuclear. Ante estos hechos algunos opinan que si las sanciones drásticas no dan resultado, una eventual acción militar debe estar en la agenda para detener la carrera nuclear.
jueves, 4 de febrero de 2010
Cuando no se respeta la libertad de expresión y de prensa, la democracia peligra
La izquierda ha tenido y tiene una relación conflictiva con los medios de comunicación. Generalmente, sus dirigentes y gobernantes, desde la oposición o desde el gobierno tienen en la mira a los medios de comunicación cuando las cosas no le salen bien o no le son funcionales a sus intereses. La historia está llena de ejemplos. Muchos gobernantes izquierdistas que se benefician de la prensa y de la democracia para llegar al gobierno, lo primero que hacen cuando alcanzan el poder es censurarla o controlarla. No les interesan voces distintas ni críticas. Prefieren las unanimidades forzadas, al igual que lo hicieron muchos regímenes dictatoriales militares de distinto signo, incluido el cubano, durante el siglo XX en América Latina. El que disiente, el que piensa distinto, es un enemigo.
Hoy gobiernos como Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador no dudan en tomar medidas contra los medios de comunicación y contra los periodistas que no son de su agrado. Cierres de cadenas de radio y televisión, “leyes mordazas”, creación de medios de comunicación oficiales en donde prima la propaganda sobre la información, son hechos que se repiten en los últimos tiempos. Los integrantes de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), el bloque antiestadounidense creado en 2004 por Venezuela y Cuba, no están dispuestos a tolerar medios de comunicación independientes de sus respectivos gobiernos, y mucho menos si critican sus erráticas políticas.
En la Venezuela del presidente Hugo Cháve, la cadena RCTV, fue suspendida el 24 de enero por no retransmitir los maratónicos discursos del mandatario, tal y como obliga una reciente ley. El ministro y presidente de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, Diosdado Cabello, incluso calificó la cadena de “porquería”, quizás emulando algunos de los epítetos que utiliza el dirigente cubano Fidel Castro, un precursor en materia de violaciones a la libertad de prensa. Ante estos hechos, el presidente del Colegio Nacional de Periodistas (CNP), William Echeverría, alertó que la democracia corría “peligro”. RCTV ya había perdido su licencia en 2007. Otra cadena crítica con el gobierno, Globovisión, se encuentra igualmente amenazada mientras que 34 medios audiovisuales fueron cerrados el pasado año por supuestas “irregularidades administrativas”.
En Venezuela, una ley de 2004 obliga a las cadenas nacionales a difundir los discursos del presidente. El presidente Chávez creó una red de medios oficiales en donde la propaganda está a la orden del mediático mandatario. “Seis televisoras, dos circuitos de radio, más de 150 páginas web, una agencia de noticias, un satélite y una imprenta”, detalla Marcelino Bisbal, editor de un libro sobre el control de los medios.
Otros de los socios del ALBA, Ecuador, van por el mismo camino que la Venezuela de Chávez. Los ataques son los mismos. La prensa es un poder "mediocre, corrupto y mentiroso", afirma el presidente Rafael Correa, electo en 2006.
El país acaba de crear su primera agencia de prensa oficial y un proyecto de “ley mordaza” está en debate en el Parlamento. A fines de diciembre, la cadena Teleamazonas fue suspendida durante tres días por el organismo de telecomunicaciones, mientras que el presidente dice en sus discursos cuales programas son buenos o malos.
En Bolivia, el presidente Evo Morales, reelegido por amplia mayoría en diciembre, también multiplicó los ataques con los medios que le son críticos. Morales no oculta que el gobierno estudia la forma de controlar los medios “para que no mientan” afirma, al tiempo que dedica parte del dinero del Estado para montar medios oficialistas.
En Nicaragua las cosas no son mejores. Albanisa, una empresa constituida en Nicaragua por una filial de Petróleos de Venezuela, que aporta el 51% del capital y, por ende, domina las decisiones, y la también estatal Petróleos de Nicaragua, dueña del 49% y vinculada tanto al presidente Daneil Ortega como a la primera dama, Rosario Murillo, adquirió Telenica Canal 8, uno de las tres emisoras de televisión más vistas del país, que había mantenido hasta ahora una línea de independiente al régimen sandinista. En su lugar, han impuesto una programación con clara tendencia propagandística.
Tan pronto se dio el cambio de dueños, Carlos Fernando Chamorro, el periodista más respetado de Nicaragua, dejó de transmitir dos programas que tenía en esa emisora, y Telenica comenzó a divulgar cinco ediciones diarias, de media hora cada una, del noticiero de Telesur, la televisora y productora estatal que también domina Chávez.
Tal como comentó el escritor y comunicador Guillermo Cortés, la operación “es la manifestación más grande de avance en el control mediático de parte del Frente Sandinista”, que ya posee el Canal 4 y ha logrado neutralizar el contenido periodístico de Canal 2, la emisora con mayor audiencia, hoy dedicada a una programación totalmente edulcorada para mantener su frecuencia.
Los ejemplos sobre estas tendencias son muchos. Y cuando se lesiona la libertad de expresión, indefectiblemente se atenta contra la democracia.
A falta de los medios tradicionales masivos, hay miles de ciudadanos informando, informándose y debatiendo por Facebook, Twitter, y por todas las redes sociales posibles. Hay un campo en el que estos gobiernos no han intervenido aún, lo que no significa que no puedan hacerlo. Los cubanos ya lo padecen. Acceder a internet es una odisea digna de un novelista y los que lo logran son víctimas de las censuras del régimen.
No es la primera vez que ocurre esta ofensiva contra los medios de comunicación y los periodistas en América Latina, bajo regímenes de diferentes ideologías. El autoritarismo no admite desafíos. Pero los medios de comunicación terminarán por ganar esta batalla, frente a una pretensión obsoleta de limitar las libertades.
Cuando no se respeta la libertad de expresión y de prensa, la democracia peligra.
Hoy gobiernos como Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador no dudan en tomar medidas contra los medios de comunicación y contra los periodistas que no son de su agrado. Cierres de cadenas de radio y televisión, “leyes mordazas”, creación de medios de comunicación oficiales en donde prima la propaganda sobre la información, son hechos que se repiten en los últimos tiempos. Los integrantes de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), el bloque antiestadounidense creado en 2004 por Venezuela y Cuba, no están dispuestos a tolerar medios de comunicación independientes de sus respectivos gobiernos, y mucho menos si critican sus erráticas políticas.
En la Venezuela del presidente Hugo Cháve, la cadena RCTV, fue suspendida el 24 de enero por no retransmitir los maratónicos discursos del mandatario, tal y como obliga una reciente ley. El ministro y presidente de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, Diosdado Cabello, incluso calificó la cadena de “porquería”, quizás emulando algunos de los epítetos que utiliza el dirigente cubano Fidel Castro, un precursor en materia de violaciones a la libertad de prensa. Ante estos hechos, el presidente del Colegio Nacional de Periodistas (CNP), William Echeverría, alertó que la democracia corría “peligro”. RCTV ya había perdido su licencia en 2007. Otra cadena crítica con el gobierno, Globovisión, se encuentra igualmente amenazada mientras que 34 medios audiovisuales fueron cerrados el pasado año por supuestas “irregularidades administrativas”.
En Venezuela, una ley de 2004 obliga a las cadenas nacionales a difundir los discursos del presidente. El presidente Chávez creó una red de medios oficiales en donde la propaganda está a la orden del mediático mandatario. “Seis televisoras, dos circuitos de radio, más de 150 páginas web, una agencia de noticias, un satélite y una imprenta”, detalla Marcelino Bisbal, editor de un libro sobre el control de los medios.
Otros de los socios del ALBA, Ecuador, van por el mismo camino que la Venezuela de Chávez. Los ataques son los mismos. La prensa es un poder "mediocre, corrupto y mentiroso", afirma el presidente Rafael Correa, electo en 2006.
El país acaba de crear su primera agencia de prensa oficial y un proyecto de “ley mordaza” está en debate en el Parlamento. A fines de diciembre, la cadena Teleamazonas fue suspendida durante tres días por el organismo de telecomunicaciones, mientras que el presidente dice en sus discursos cuales programas son buenos o malos.
En Bolivia, el presidente Evo Morales, reelegido por amplia mayoría en diciembre, también multiplicó los ataques con los medios que le son críticos. Morales no oculta que el gobierno estudia la forma de controlar los medios “para que no mientan” afirma, al tiempo que dedica parte del dinero del Estado para montar medios oficialistas.
En Nicaragua las cosas no son mejores. Albanisa, una empresa constituida en Nicaragua por una filial de Petróleos de Venezuela, que aporta el 51% del capital y, por ende, domina las decisiones, y la también estatal Petróleos de Nicaragua, dueña del 49% y vinculada tanto al presidente Daneil Ortega como a la primera dama, Rosario Murillo, adquirió Telenica Canal 8, uno de las tres emisoras de televisión más vistas del país, que había mantenido hasta ahora una línea de independiente al régimen sandinista. En su lugar, han impuesto una programación con clara tendencia propagandística.
Tan pronto se dio el cambio de dueños, Carlos Fernando Chamorro, el periodista más respetado de Nicaragua, dejó de transmitir dos programas que tenía en esa emisora, y Telenica comenzó a divulgar cinco ediciones diarias, de media hora cada una, del noticiero de Telesur, la televisora y productora estatal que también domina Chávez.
Tal como comentó el escritor y comunicador Guillermo Cortés, la operación “es la manifestación más grande de avance en el control mediático de parte del Frente Sandinista”, que ya posee el Canal 4 y ha logrado neutralizar el contenido periodístico de Canal 2, la emisora con mayor audiencia, hoy dedicada a una programación totalmente edulcorada para mantener su frecuencia.
Los ejemplos sobre estas tendencias son muchos. Y cuando se lesiona la libertad de expresión, indefectiblemente se atenta contra la democracia.
A falta de los medios tradicionales masivos, hay miles de ciudadanos informando, informándose y debatiendo por Facebook, Twitter, y por todas las redes sociales posibles. Hay un campo en el que estos gobiernos no han intervenido aún, lo que no significa que no puedan hacerlo. Los cubanos ya lo padecen. Acceder a internet es una odisea digna de un novelista y los que lo logran son víctimas de las censuras del régimen.
No es la primera vez que ocurre esta ofensiva contra los medios de comunicación y los periodistas en América Latina, bajo regímenes de diferentes ideologías. El autoritarismo no admite desafíos. Pero los medios de comunicación terminarán por ganar esta batalla, frente a una pretensión obsoleta de limitar las libertades.
Cuando no se respeta la libertad de expresión y de prensa, la democracia peligra.
martes, 2 de febrero de 2010
¿IRAN TENDRA SU OJIVA NUCLEAR?
EL PRESIDENTE DE IRAN, MAHMUD AHMADINEJAD, ANUNCIO QUE EN LOS PRIMEROS DIAS DE FEBRERO DARA UNA BUENA NOTICIA AL PUEBLO IRANI SOBRE LOS NIVELES DE ENRIQUECIMIENTO DE URANIO QUE ALCANZO LA REPUBLICA ISLAMICA, MIENTRAS QUE EL GUIA SUPREMO IRANI, EL AYATOLA ALI JAMENEI, ADVIRTIO QUE TEHERAN NO RETROCEDERA EN EL DESARROLLO DE SUS PLANES NUCLEARES. EN OCCIDENTE LA ALARMA ESTA ENCENDIDA. ESTADOS UNIDOS Y LA UNION EUROPEA SOSPECHAN CADA VEZ MAS QUE EL RÉGIMEN QUIERE DESARROLLAR ARMAS DE DESTRUCCION MASIVA.
Si Teherán anuncia un nivel de 20 por ciento de enriquecimiento de uranio violaría cinco resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que piden al régimen iraní la suspensión de esas actividades. Los funcionarios del gobierno teocrático juran y prometen que el desarrollo nuclear que llevan adelante es para fines pacíficos, sin embargo, según algunos documentos dados a conocer por la publicación alemana Der Spiegel, sumados a otros antecedentes, indicarían que el gobierno iraní estaría en condiciones de producir una versión de prueba de una ojiva nuclear este año.
Según un dossier que está en poder de Washington, Viena, Tel Aviv y Berlín, y al cual la publicación alemana Der Spiegel ha accedido, existiría una rama militar secreta del programa de investigación nuclear de Irán, que responde al Ministerio de Defensa y cuenta con estructuras clandestinas. Estos nuevos documentos ponen en entredicho las afirmaciones de Teherán sobre el uso pacífico de su tecnología nuclear, estiman alarmados expertos en inteligencia.
La publicación afirma que los funcionarios que han leído el expediente habrían llegado a la conclusión de que el gobierno de Teherán se está tomando en serio el desarrollo de una bomba nuclear, y que sus planes están muy avanzados.
En los documentos aparecen reiteradamente dos nombres: Kamran Daneshjoo y Mohsen Fakhrizadeh. Daneshjoo, el nuevo ministro de Ciencias e Investigación de Irán, es también responsable de la agencia de energía nuclear del país, y es visto como un aliado cercano al presidente iraní, el ultraconservador Mahmoud Ahmadinejad.
Según líderes de la oposición iraní, Daneshjoo es un político de línea dura que fue en parte responsable del resultado, denunciado como fraudulento, de la elección presidencial de junio que terminara en graves enfrentamientos y en una crisis política interna.
El titular de Ciencias habría trabajado varios años en el Centro de Teherán de Tecnología de Aviación que, según expertos occidentales, sería una rama del Ministerio de Defensa, conocido como el Fedat, el núcleo secreto del programa de armas nucleares de Irán. Según los informes, el jefe de esa organización sería Mohsen Fakhrizadeh, oficial de la controvertida Guardia Revolucionaria.
Las agencias de inteligencia occidentales presumen que la Fedat estaría involucrado en la construcción de una ojiva nuclear para ser utilizada en los misiles Shahab que posee Irán y cuya versión de prueba estaría lista este año. Sin embargo, para ser una potencial amenaza tendrían que esperar hasta 2012 o 2014, explican.
Según el diario alemán, Washington y Europa estarían preocupados por estos informes de inteligencia, y no descartan elevar el nivel de alarma de color amarillo a rojo, por el riesgo nuclear que representaría el gobierno del presidente Mahmaud Ahmadinejad.
Estas nuevas revelaciones se suman a otros preocupantes antecedentes. El pasado año, tras el descubrimiento de una planta secreta de enriquecimiento de uranio cerca de Qom, el presidente Mahmoud Ahmadinejad anunció desafiante que nunca daría marcha atrás, y que de hecho erigiría otras 10 plantas para uranio. Pero más allá de los encendidos discursos, los servicios de inteligencia de Estados Unidos y Europa toman con especial atención las informaciones que provienen de Irán y de desertores de alto rango. Los expertos tienen en cuenta las declaraciones de Ali Reza Asgari, ex viceministro de Irán que consiguió radicarse en Estados Unidos, donde se refugió con una nueva identidad. También se cree que el científico nuclear Shahram Amiri, que desapareció durante una peregrinación a la Meca en junio de 2009, posee información particularmente valiosa. Las autoridades iraníes acusaron a Arabia Saudita y a los Estados Unidos de haber secuestrado al científico, aunque es posible que haya desertado y que se encuentre colaborando con países occidentales, opinan expertos.
El tiempo de Irán se agota y los países occidentales no descartan nuevas sanciones, ante las marchas y contramarchas de Teherán a las ofertas que le han hecho las grandes potencias para que abandone la carrera nuclear. Irán sufriría las consecuencias de su negativa a cooperar con la comunidad internacional sobre su programa nuclear.
En su último discurso, el presidente estadounidense Barack Obama advirtió que los líderes iraníes enfrentarán consecuencias si Teherán no dice la verdad sobre sus ambiciones nucleares. "Dado que los líderes de Irán continúan evadiendo sus obligaciones, no debería haber dudas: ellos también enfrentarán crecientes consecuencias", dijo Obama.
Irán ha rechazado los acercamientos diplomáticos de la administración de Obama para involucrarse en un diálogo directo para resolver la crisis. Obama ha dicho que Estados Unidos y sus socios implementarán sanciones adicionales si Irán, sospechosa de desarrollar armas nucleares, continúa sin cooperar con la comunidad internacional.
Durante el transcurso de esta semana, funcionarios estadounidenses indicaron que su país está preparando nuevas y fuertes sanciones contra Irán. Las nuevas medidas apuntan a la Guardia Revolucionaria iraní y a instituciones financieras, y se presentarán ante el Consejo de Seguridad de la ONU para su debate. Febrero será un mes decisivo en la controversia Occidente-Irán por la polémica carrera nuclear.
Si Teherán anuncia un nivel de 20 por ciento de enriquecimiento de uranio violaría cinco resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que piden al régimen iraní la suspensión de esas actividades. Los funcionarios del gobierno teocrático juran y prometen que el desarrollo nuclear que llevan adelante es para fines pacíficos, sin embargo, según algunos documentos dados a conocer por la publicación alemana Der Spiegel, sumados a otros antecedentes, indicarían que el gobierno iraní estaría en condiciones de producir una versión de prueba de una ojiva nuclear este año.
Según un dossier que está en poder de Washington, Viena, Tel Aviv y Berlín, y al cual la publicación alemana Der Spiegel ha accedido, existiría una rama militar secreta del programa de investigación nuclear de Irán, que responde al Ministerio de Defensa y cuenta con estructuras clandestinas. Estos nuevos documentos ponen en entredicho las afirmaciones de Teherán sobre el uso pacífico de su tecnología nuclear, estiman alarmados expertos en inteligencia.
La publicación afirma que los funcionarios que han leído el expediente habrían llegado a la conclusión de que el gobierno de Teherán se está tomando en serio el desarrollo de una bomba nuclear, y que sus planes están muy avanzados.
En los documentos aparecen reiteradamente dos nombres: Kamran Daneshjoo y Mohsen Fakhrizadeh. Daneshjoo, el nuevo ministro de Ciencias e Investigación de Irán, es también responsable de la agencia de energía nuclear del país, y es visto como un aliado cercano al presidente iraní, el ultraconservador Mahmoud Ahmadinejad.
Según líderes de la oposición iraní, Daneshjoo es un político de línea dura que fue en parte responsable del resultado, denunciado como fraudulento, de la elección presidencial de junio que terminara en graves enfrentamientos y en una crisis política interna.
El titular de Ciencias habría trabajado varios años en el Centro de Teherán de Tecnología de Aviación que, según expertos occidentales, sería una rama del Ministerio de Defensa, conocido como el Fedat, el núcleo secreto del programa de armas nucleares de Irán. Según los informes, el jefe de esa organización sería Mohsen Fakhrizadeh, oficial de la controvertida Guardia Revolucionaria.
Las agencias de inteligencia occidentales presumen que la Fedat estaría involucrado en la construcción de una ojiva nuclear para ser utilizada en los misiles Shahab que posee Irán y cuya versión de prueba estaría lista este año. Sin embargo, para ser una potencial amenaza tendrían que esperar hasta 2012 o 2014, explican.
Según el diario alemán, Washington y Europa estarían preocupados por estos informes de inteligencia, y no descartan elevar el nivel de alarma de color amarillo a rojo, por el riesgo nuclear que representaría el gobierno del presidente Mahmaud Ahmadinejad.
Estas nuevas revelaciones se suman a otros preocupantes antecedentes. El pasado año, tras el descubrimiento de una planta secreta de enriquecimiento de uranio cerca de Qom, el presidente Mahmoud Ahmadinejad anunció desafiante que nunca daría marcha atrás, y que de hecho erigiría otras 10 plantas para uranio. Pero más allá de los encendidos discursos, los servicios de inteligencia de Estados Unidos y Europa toman con especial atención las informaciones que provienen de Irán y de desertores de alto rango. Los expertos tienen en cuenta las declaraciones de Ali Reza Asgari, ex viceministro de Irán que consiguió radicarse en Estados Unidos, donde se refugió con una nueva identidad. También se cree que el científico nuclear Shahram Amiri, que desapareció durante una peregrinación a la Meca en junio de 2009, posee información particularmente valiosa. Las autoridades iraníes acusaron a Arabia Saudita y a los Estados Unidos de haber secuestrado al científico, aunque es posible que haya desertado y que se encuentre colaborando con países occidentales, opinan expertos.
El tiempo de Irán se agota y los países occidentales no descartan nuevas sanciones, ante las marchas y contramarchas de Teherán a las ofertas que le han hecho las grandes potencias para que abandone la carrera nuclear. Irán sufriría las consecuencias de su negativa a cooperar con la comunidad internacional sobre su programa nuclear.
En su último discurso, el presidente estadounidense Barack Obama advirtió que los líderes iraníes enfrentarán consecuencias si Teherán no dice la verdad sobre sus ambiciones nucleares. "Dado que los líderes de Irán continúan evadiendo sus obligaciones, no debería haber dudas: ellos también enfrentarán crecientes consecuencias", dijo Obama.
Irán ha rechazado los acercamientos diplomáticos de la administración de Obama para involucrarse en un diálogo directo para resolver la crisis. Obama ha dicho que Estados Unidos y sus socios implementarán sanciones adicionales si Irán, sospechosa de desarrollar armas nucleares, continúa sin cooperar con la comunidad internacional.
Durante el transcurso de esta semana, funcionarios estadounidenses indicaron que su país está preparando nuevas y fuertes sanciones contra Irán. Las nuevas medidas apuntan a la Guardia Revolucionaria iraní y a instituciones financieras, y se presentarán ante el Consejo de Seguridad de la ONU para su debate. Febrero será un mes decisivo en la controversia Occidente-Irán por la polémica carrera nuclear.
miércoles, 27 de enero de 2010
Nuevo antisemitismo con viejos tópicos demonizadores
En las últimas horas rindieron homenaje al 1,1 millón de de hombres, mujeres y niños -de los cuales 960.000 eran judíos- que murieron entre 1940 y 1945 en el que fue el campo de concentración nazi de Auschwitz-Birkenau, símbolo del Holocausto. Sin embargo, según la información que se conserva en los archivos del FSB, el antiguo KGB, allí mataron a más de cuatro millones, en su mayoría judíos. En Polonia y muchas ciudades del mundo recordaron la dramática jornada del 27 de enero de 1945, cuando el ejército soviético entró en los campos, y liberó a unos 7.000 prisioneros que aún quedaban con vida, en su mayoría enfermos y moribundos. Diez días antes, las SS habían evacuado a más de 60.000 prisioneros. Decenas de miles morirían durante ese éxodo forzado. La trágica fecha de enero recuerda el Día Internacional de las Víctimas del Holocausto por decisión de las Naciones Unidas. Como dijo el escritor y Premio Nobel de la Paz, Elie Wiesel, “no todas las víctimas fueron judíos. Pero todos los judíos fueron víctimas”.
El Holocausto fue un crimen contra el pueblo judío pero al perpetrarlo, se atentó contra todo el género humano. Fue el último eslabón de un proceso que comienza con prejuicios, discriminaciones, antisemitismo, racismo, y termina finalmente con la destrucción del hombre.
Sin embargo parece que la tragedia, muy difícil de sintetizar en palabras salvo para las víctimas, no fue suficiente para poner fin al viejo antisemitismo que escribió una de las peores páginas de la historia. Hoy, en pleno siglo XXI, el nuevo antisemitismo repite los viejos tópicos demonizadores contra los judíos, especialmente desde planteamientos intelectuales.
La cantidad de actos antisemitas registrados en el mundo en 2009, que fue la más importante desde hace diez años, según un informe, prueba que sesenta y cinco años después, muchas cosas no han cambiado. El antisemitismo que permitió aquel nefasto episodio histórico perviven. El reporte subraya que el año 2009 marcó un récord en la cantidad de actos antisemitas en el mundo, en especial en países como España, Venezuela, Brasil, Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia, Polonia y Suecia, entre otros.
El informe considera como antisemitas tanto las acciones violentas contra judíos, como las proclamaciones que buscan deslegitimar la existencia del Estado de Israel, más allá de la crítica a sus políticas.
Este documento, es el fruto del trabajo del Centro de Investigaciones contra el Antisemitismo de la Universidad de Tel Aviv que registra los actos antisemitas en el mundo desde inicios de los años noventa. Según los autores del informe, una de las causas de este aumento del número de actos antisemitas es el resultado de la guerra que Israel realizó a fines de de 2008 e inicios de 2009 en la franja de Gaza contra el grupo terrorista Hamas. “La propaganda extremista contra Israel tras la operación 'Plomo Fundido' facilitó la fusión entre islamistas radicales y antisemitas clásicos que provocaron esta ola de antisemitismo en el mundo”, señala el estudio. Los autores llaman a la comunidad internacional a movilizarse para luchar contra la tendencia a legitimar cierta forma de antisemitismo bajo pretexto de crítica a la política israelí.
El ministro de Información y de Asuntos de la Diáspora, Yuli Edelstein, enumeró los 631 actos antisemitas en Francia entre enero y junio de 2009, de los cuales 113 fueron violentos. En el mismo periodo, su ministerio registró 609 actos antisemitas en Gran Bretaña contra 276 en 2008.
Otro informe elaborado por la Universidad alemana de Bielefeld, a petición de la Agencia Judía y el Ministerio de Asuntos de la Diáspora, precisa que el 42 por ciento de los encuestados considera que “los judíos explotan las persecuciones del pasado para sacar dinero”. Ese porcentaje asciende al 75 por ciento en España y Polonia, los dos países con mayores prejuicios contra los judíos, según el reporte.
El estudio recuerda también que hubo dos muertes relacionadas con actos de antisemitismo en Estados Unidos en 2009, uno de una estudiante universitaria en Connecticut y otro de un guarda de seguridad del Museo del Holocausto en Washington.
Para la Agencia Judía, el aumento del antisemitismo procede tanto de la derecha como de la izquierda política.
Los responsables advirtieron también de fenómenos como el de una película que circula en la actualidad, que acusa a Israel de robar órganos en el hospital de campaña levantado por su Ejército en Haití, en donde están ayudando a las víctimas del terremoto.
Por otra parte en una investigación, realizada por el popular diario polaco Gazeta Wyborcza, casi el 55 por ciento de los encuestados respondieron que, en su opinión, los judíos tienen demasiada influencia sobre lo que acontece en Polonia y en el mundo. El porcentaje es el más alto entre 10 países europeos y Estados Unidos. Según el American Jewish Committee, en ningún país esa opinión fue menor al 25 por ciento.
Un 15 por ciento de los polacos, sostiene que, aún estando ante peligro de vida, no aceptarían una donación de sangre proveniente de judíos, pero tampoco de un negro, árabe o un gitano, indica el sondeo.
El creciente antisemitismo contemporáneo, disfrazado de antisionismo es una versión contemporánea del antijudaismo milenario, con la cobertura ideológica de regímenes y líderes políticos que niegan el Holocausto, faltando así el respeto a las víctimas y a su memoria, y cuestionando el derecho a la existencia de Israel. Detrás del antisionismo hay antisemitismo.
Por eso importa que las nuevas generaciones no sean indiferentes no sólo ante la barbarie del Holocausto, sino también ante tragedias viven otros pueblos. No debemos olvidar otros genocidios y violaciones masivas de los derechos humanos. El exterminio de tres millones de camboyanos por parte del régimen comunista de Pol Pot, el genocidio que tuvo lugar en 1994 en Ruanda y Burundi, Darfur o la guerra étnica de los Balcanes, entre otros, son un trágico llamado de atención. La educación y la defensa de los valores más sagrados de la dignidad humana y la paz, debe ser hoy la prioridad de todos.
Unos 35 millones de personas perdieron la vida en Europa durante la época nazi debido al antisemitismo; 29 millones de esas personas no eran judías; este dato por sí sólo debería convencer acerca de la importancia de la lucha contra el flagelo antisemita. Empieza con los judíos, termina con todo el mundo.
El Holocausto fue un crimen contra el pueblo judío pero al perpetrarlo, se atentó contra todo el género humano. Fue el último eslabón de un proceso que comienza con prejuicios, discriminaciones, antisemitismo, racismo, y termina finalmente con la destrucción del hombre.
Sin embargo parece que la tragedia, muy difícil de sintetizar en palabras salvo para las víctimas, no fue suficiente para poner fin al viejo antisemitismo que escribió una de las peores páginas de la historia. Hoy, en pleno siglo XXI, el nuevo antisemitismo repite los viejos tópicos demonizadores contra los judíos, especialmente desde planteamientos intelectuales.
La cantidad de actos antisemitas registrados en el mundo en 2009, que fue la más importante desde hace diez años, según un informe, prueba que sesenta y cinco años después, muchas cosas no han cambiado. El antisemitismo que permitió aquel nefasto episodio histórico perviven. El reporte subraya que el año 2009 marcó un récord en la cantidad de actos antisemitas en el mundo, en especial en países como España, Venezuela, Brasil, Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia, Polonia y Suecia, entre otros.
El informe considera como antisemitas tanto las acciones violentas contra judíos, como las proclamaciones que buscan deslegitimar la existencia del Estado de Israel, más allá de la crítica a sus políticas.
Este documento, es el fruto del trabajo del Centro de Investigaciones contra el Antisemitismo de la Universidad de Tel Aviv que registra los actos antisemitas en el mundo desde inicios de los años noventa. Según los autores del informe, una de las causas de este aumento del número de actos antisemitas es el resultado de la guerra que Israel realizó a fines de de 2008 e inicios de 2009 en la franja de Gaza contra el grupo terrorista Hamas. “La propaganda extremista contra Israel tras la operación 'Plomo Fundido' facilitó la fusión entre islamistas radicales y antisemitas clásicos que provocaron esta ola de antisemitismo en el mundo”, señala el estudio. Los autores llaman a la comunidad internacional a movilizarse para luchar contra la tendencia a legitimar cierta forma de antisemitismo bajo pretexto de crítica a la política israelí.
El ministro de Información y de Asuntos de la Diáspora, Yuli Edelstein, enumeró los 631 actos antisemitas en Francia entre enero y junio de 2009, de los cuales 113 fueron violentos. En el mismo periodo, su ministerio registró 609 actos antisemitas en Gran Bretaña contra 276 en 2008.
Otro informe elaborado por la Universidad alemana de Bielefeld, a petición de la Agencia Judía y el Ministerio de Asuntos de la Diáspora, precisa que el 42 por ciento de los encuestados considera que “los judíos explotan las persecuciones del pasado para sacar dinero”. Ese porcentaje asciende al 75 por ciento en España y Polonia, los dos países con mayores prejuicios contra los judíos, según el reporte.
El estudio recuerda también que hubo dos muertes relacionadas con actos de antisemitismo en Estados Unidos en 2009, uno de una estudiante universitaria en Connecticut y otro de un guarda de seguridad del Museo del Holocausto en Washington.
Para la Agencia Judía, el aumento del antisemitismo procede tanto de la derecha como de la izquierda política.
Los responsables advirtieron también de fenómenos como el de una película que circula en la actualidad, que acusa a Israel de robar órganos en el hospital de campaña levantado por su Ejército en Haití, en donde están ayudando a las víctimas del terremoto.
Por otra parte en una investigación, realizada por el popular diario polaco Gazeta Wyborcza, casi el 55 por ciento de los encuestados respondieron que, en su opinión, los judíos tienen demasiada influencia sobre lo que acontece en Polonia y en el mundo. El porcentaje es el más alto entre 10 países europeos y Estados Unidos. Según el American Jewish Committee, en ningún país esa opinión fue menor al 25 por ciento.
Un 15 por ciento de los polacos, sostiene que, aún estando ante peligro de vida, no aceptarían una donación de sangre proveniente de judíos, pero tampoco de un negro, árabe o un gitano, indica el sondeo.
El creciente antisemitismo contemporáneo, disfrazado de antisionismo es una versión contemporánea del antijudaismo milenario, con la cobertura ideológica de regímenes y líderes políticos que niegan el Holocausto, faltando así el respeto a las víctimas y a su memoria, y cuestionando el derecho a la existencia de Israel. Detrás del antisionismo hay antisemitismo.
Por eso importa que las nuevas generaciones no sean indiferentes no sólo ante la barbarie del Holocausto, sino también ante tragedias viven otros pueblos. No debemos olvidar otros genocidios y violaciones masivas de los derechos humanos. El exterminio de tres millones de camboyanos por parte del régimen comunista de Pol Pot, el genocidio que tuvo lugar en 1994 en Ruanda y Burundi, Darfur o la guerra étnica de los Balcanes, entre otros, son un trágico llamado de atención. La educación y la defensa de los valores más sagrados de la dignidad humana y la paz, debe ser hoy la prioridad de todos.
Unos 35 millones de personas perdieron la vida en Europa durante la época nazi debido al antisemitismo; 29 millones de esas personas no eran judías; este dato por sí sólo debería convencer acerca de la importancia de la lucha contra el flagelo antisemita. Empieza con los judíos, termina con todo el mundo.
domingo, 24 de enero de 2010
¿QUIEN CONTROLA EL DINERO PARA HAITI?
EL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL PROMETIO UN PRÉSTAMO SIN INTERESES DE 100 MILLONES DE DOLARES COMO FONDO INICIAL DE EMERGENCIA AL GOBIERNO DE HAITI, PARA PONER EN MARCHA LOS SERVICIOS BASICOS Y LAS TAREAS DE RECONSTRUCCION TRAS EL TERREMOTO. EL BANCO MUNDIAL, TAMBIÉN ANUNCIO LA ENTREGA DE UNA SUBVENCION DE EMERGENCIA POR 100 MILLONES DE DOLARES. EL PRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS, BARACK OBAMA, APORTARA 100 MILLONES DE DOLARES PARA ESA CAUSA. LA UNION EUROPEA HA PROMETIDO 200 MILLONES DE DOLARES EN ASISTENCIA A CORTO PLAZO Y OTROS 300 MILLONES PARA EL LARGO PLAZO. MUCHOS PAISES DE LA UNION EUROPEA HAN COMPROMETIDO INDIVIDUALMENTE DONACIONES DE 100 MILLONES DE DOLARES. A ESTO DEBEN SUMARSE MILLONES DE DOLARES DE OTROS PAISES E INSTITUCIONES MULTILATERALES, ASI COMO LA DECISION DEL CLUB DE PARIS, DONDE 19 ACREEDORES INTERNACIONALES DEL GOBIERNO DE PUERTO PRINCIPE, APELARON A TODOS LOS PAISES CON QUIENES HAITI MANTIENE DEUDAS A CANCELAR LAS MISMAS PARA AYUDAR A ESTIMULAR LA RECONSTRUCCION DE LA ISLA DEVASTADA POR EL TERREMOTO.
Todo parece indicar que el dinero no va a faltar, pero la comunidad internacional debería pensar cómo y quién administra esta multimillonaria ayuda. ¿Por qué? Todos temen que el dinero no llegue a su destino, algo que se ha repetido a lo largo de la trágica historia haitiana.
La revista Foreign Affairs considera que Haití es el país número 12 entre los 60 Estados fallidos del mundo. Según Transparencia Internacional, Haití es uno de los diez países más corruptos del mundo, ubicado en el lugar 176 entre 180 naciones.
La corrupción es un factor inherente a Haití que afecta a todos los niveles del endeble gobierno y la sociedad. Esta realidad ha demostrado que el fenómeno de la corrupción, como su práctica, afecta a la sociedad haitiana en su totalidad y provoca un letargo total en la aplicación del Estado de derecho.
Los grandes escándalos de corrupción han sacudido el país en los últimos años, revelando así la falta de voluntad de parte de las élites políticas y económicas a la hora de intentar erradicar este azote. La impunidad de los involucrados en la corrupción, además de la falta de transparencia, es la excusa lógica para disuadir a los inversores extranjeros y suponen un verdadero obstáculo al desarrollo de la sociedad haitiana.
El punto de partida del largo camino hacia el progreso reside en la lucha contra la corrupción, y si no se toman medidas para eliminar ésta, no será posible que los haitianos salgan de la miseria, y mucho menos la administración de la millonaria ayuda que recibe desde hace bastante tiempo.
Un reporte de Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior, un centro de estudios europeo con sede en Madrid, señaló que la cooperación extranjera a Haití ha sumado más de 2.600 millones de dólares desde 1984, y hay muy poco que mostrar por la misma.
En otro informe reciente se aseguraba que "la fragilidad es la característica transversal del proceso haitiano... Si bien Minustah ha contribuido a promover la seguridad del país, ésta sigue siendo precaria... un elemento preocupante es el alto grado de dependencia de Haití de la asistencia internacional. En este instante el país depende de la asistencia internacional en casi todas las esferas de su quehacer (economía, seguridad, desarrollo institucional y político). A ese nivel, la pregunta clave es si el desarrollo institucional haitiano será suficiente para mantener condiciones de estabilidad y, de forma más general, la viabilidad del país en un escenario pos Minustah.
Para el economista y decano de la Facultad de Administración de Empresas de la Universidad de Puerto Rico, Paul Latortue, Haití es "un Estado fallido desde finales del siglo XIX, cuando comenzó a dar señales de que algo no funcionaba pero nadie se dio cuenta".
Latortue, haitiano que reside en Puerto Rico hace más de 40 años, sostuvo que el Haití actual es el resultado directo de la ausencia de un modelo económico viable y de la histórica corrupción de las élites políticas, que gobernaron de forma tiránica y se dedicaron a saquear las arcas públicas. Todos los gobiernos populistas han hecho mucho daño en Haití porque han prometido comida gratis, que es algo que no existe. Ha sido un liderato corrupto que ha llegado al poder prometiendo lo imposible, pero lo que le interesa es comer del pastel", agregó.
En 1991 llegó al poder el sacerdote Jean Bertrand Aristide, quien era la esperanza del pueblo, pero fue derrocado por corrupto en 2004, sostuvo. "Yo conocí a Aristide y llegué a respaldarlo porque creía que haría un buen trabajo. Pero me engañó. Era un corrupto que también le interesaba comer del pastel", dijo Latortue, director de un programa de desarrollo para Haití entre 1995 y 2001, que fue patrocinado por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.
"Tuve a cargo 150 millones de dólares con los que hicimos 300 proyectos de infraestructura en Haití. Aristide quería cambiar la forma de administrar el programa y yo no lo permití porque los fondos hubieran terminado en manos de los corruptos", exclamó Latortue.
Agregó que el actual presidente René Préval, a quien conoce personalmente, "vino del grupo de Aristide y no ha podido detener la corrupción". Latortue dijo que la corrupción en Haití está íntimamente relacionada con la falta de una visión de bien común en las élites políticas y la ausencia de un sistema de justicia efectivo.
Indicó que, a raíz del terremoto, el presidente Barack Obama y el ex presidente Bill Clinton tienen una gran oportunidad de ayudar a Haití. "La gente de Haití va a respaldar a Obama porque lo ven como uno igual que ellos".
El catedrático indicó que ninguna de las figuras políticas actuales en Haití es capaz de encarnar "esa visión de bien común que necesitamos".
"Encaminar el país hacia el bien común es posible pero ahora no hay nadie que lo haga. Quien lo intente tiene que traer a esa clase media, que en 1960 comenzó un éxodo masivo, para integrarlos a ese trabajo que queda por hacer. En Haití no hay un pastel para repartir sino trabajo por hacer", opinó Latortue.
Todo parece indicar que el dinero no va a faltar, pero la comunidad internacional debería pensar cómo y quién administra esta multimillonaria ayuda. ¿Por qué? Todos temen que el dinero no llegue a su destino, algo que se ha repetido a lo largo de la trágica historia haitiana.
La revista Foreign Affairs considera que Haití es el país número 12 entre los 60 Estados fallidos del mundo. Según Transparencia Internacional, Haití es uno de los diez países más corruptos del mundo, ubicado en el lugar 176 entre 180 naciones.
La corrupción es un factor inherente a Haití que afecta a todos los niveles del endeble gobierno y la sociedad. Esta realidad ha demostrado que el fenómeno de la corrupción, como su práctica, afecta a la sociedad haitiana en su totalidad y provoca un letargo total en la aplicación del Estado de derecho.
Los grandes escándalos de corrupción han sacudido el país en los últimos años, revelando así la falta de voluntad de parte de las élites políticas y económicas a la hora de intentar erradicar este azote. La impunidad de los involucrados en la corrupción, además de la falta de transparencia, es la excusa lógica para disuadir a los inversores extranjeros y suponen un verdadero obstáculo al desarrollo de la sociedad haitiana.
El punto de partida del largo camino hacia el progreso reside en la lucha contra la corrupción, y si no se toman medidas para eliminar ésta, no será posible que los haitianos salgan de la miseria, y mucho menos la administración de la millonaria ayuda que recibe desde hace bastante tiempo.
Un reporte de Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior, un centro de estudios europeo con sede en Madrid, señaló que la cooperación extranjera a Haití ha sumado más de 2.600 millones de dólares desde 1984, y hay muy poco que mostrar por la misma.
En otro informe reciente se aseguraba que "la fragilidad es la característica transversal del proceso haitiano... Si bien Minustah ha contribuido a promover la seguridad del país, ésta sigue siendo precaria... un elemento preocupante es el alto grado de dependencia de Haití de la asistencia internacional. En este instante el país depende de la asistencia internacional en casi todas las esferas de su quehacer (economía, seguridad, desarrollo institucional y político). A ese nivel, la pregunta clave es si el desarrollo institucional haitiano será suficiente para mantener condiciones de estabilidad y, de forma más general, la viabilidad del país en un escenario pos Minustah.
Para el economista y decano de la Facultad de Administración de Empresas de la Universidad de Puerto Rico, Paul Latortue, Haití es "un Estado fallido desde finales del siglo XIX, cuando comenzó a dar señales de que algo no funcionaba pero nadie se dio cuenta".
Latortue, haitiano que reside en Puerto Rico hace más de 40 años, sostuvo que el Haití actual es el resultado directo de la ausencia de un modelo económico viable y de la histórica corrupción de las élites políticas, que gobernaron de forma tiránica y se dedicaron a saquear las arcas públicas. Todos los gobiernos populistas han hecho mucho daño en Haití porque han prometido comida gratis, que es algo que no existe. Ha sido un liderato corrupto que ha llegado al poder prometiendo lo imposible, pero lo que le interesa es comer del pastel", agregó.
En 1991 llegó al poder el sacerdote Jean Bertrand Aristide, quien era la esperanza del pueblo, pero fue derrocado por corrupto en 2004, sostuvo. "Yo conocí a Aristide y llegué a respaldarlo porque creía que haría un buen trabajo. Pero me engañó. Era un corrupto que también le interesaba comer del pastel", dijo Latortue, director de un programa de desarrollo para Haití entre 1995 y 2001, que fue patrocinado por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.
"Tuve a cargo 150 millones de dólares con los que hicimos 300 proyectos de infraestructura en Haití. Aristide quería cambiar la forma de administrar el programa y yo no lo permití porque los fondos hubieran terminado en manos de los corruptos", exclamó Latortue.
Agregó que el actual presidente René Préval, a quien conoce personalmente, "vino del grupo de Aristide y no ha podido detener la corrupción". Latortue dijo que la corrupción en Haití está íntimamente relacionada con la falta de una visión de bien común en las élites políticas y la ausencia de un sistema de justicia efectivo.
Indicó que, a raíz del terremoto, el presidente Barack Obama y el ex presidente Bill Clinton tienen una gran oportunidad de ayudar a Haití. "La gente de Haití va a respaldar a Obama porque lo ven como uno igual que ellos".
El catedrático indicó que ninguna de las figuras políticas actuales en Haití es capaz de encarnar "esa visión de bien común que necesitamos".
"Encaminar el país hacia el bien común es posible pero ahora no hay nadie que lo haga. Quien lo intente tiene que traer a esa clase media, que en 1960 comenzó un éxodo masivo, para integrarlos a ese trabajo que queda por hacer. En Haití no hay un pastel para repartir sino trabajo por hacer", opinó Latortue.
jueves, 21 de enero de 2010
LOS PRIMEROS 365 DIAS DE OBAMA
BARACK OBAMA SE CONVIRTIO, EL 20 DE ENERO DE 2009, EN EL PRIMER INQUILINO AFROAMERICANO DE LA CASA BLANCA, DESPUÉS DE UNA TRIUNFAL CAMPAÑA ELECTORAL BASADA SOBRE LA PROMESA DE CAMBIAR TODO. LA OBAMANIA PARECIA UNA OLA IMPARABLE. SIN EMBARGO, EN SUS PRIMEROS 365 DIAS, EL PRAGMATISMO Y EL ARTE DE LO POSIBLE SE IMPONE ANTE LA DURA REALIDAD.
Claro está que el presidente, más allá de sus buenas intenciones y promesas electorales, comenzó su administración en una difícil coyuntura. La peor crisis económica desde la Gran Depresión y dos frentes de guerra abiertos en Irak y Afganistán, por mencionar sólo lo más acuciante. Su primer año termina además con una amarga derrota. Los demócratas perdieron la mágica mayoría absoluta en la Cámara Alta, tras las elecciones al Senado en Massachusetts, feudo del fallecido senador Ted Kennedy.
La pesadilla de la crisis económica, el 10% de desocupación, el aumento de tropas estadounidenses en Afganistán y una batalla por la aprobación parcial de la reforma de salud han dejado hasta ahora altos costos políticos a la Casa Blanca. Hoy, la popularidad del presidente ronda en el 50%.
Los sondeos ubican a Obama entre uno de los presidentes peor valorados tras un año en la Casa Blanca, según una encuesta difundida por la cadena CBS. Cuando asumió el cargo, Obama contaba con el conformidad del 62% de los estadounidenses, pero en estos 365 días el porcentaje ha bajado doce puntos. Según AllState-National Journal, si las elecciones para un segundo periodo fueran hoy, el presidente afroamericano las perdería.
De los últimos presidentes norteamericanos, tan sólo Ronald Reagan presentaba una tasa peor un año después de sentarse en el salón Oval al contar con una aprobación del 49%. Por encima de Obama figuran el resto de los presidentes recientes: Jimmy Carter (51%), Bill Clinton (54%), Richard Nixon (63%), Dwight D. Eisenhower (70%), George Bush (76%) y John F. Kennedy (79%). El más valorado tras su primer año de mandato sigue siendo George W. Bush quien, con un porcentaje de apoyo del 82%, sobresale por encima del resto. Uno de los importantes estrategas políticos del presidente, David Axelrod, admitió que la economía está empañando las promesas del gobierno. "No hace falta ser un genio político para saber que en este contexto es muy difícil mantener índices de popularidad muy altos", dijo Axelrod. "Somos el partido gobernante. No creamos el lío en el que estamos inmersos, pero ahora somos el partido responsable", agregó.
El mal momento que atraviesa el presidente les devolvió vigor a los republicanos, que consideran su eventual victoria en las elecciones de legislativas de noviembre próximo. De concretarse, se hipotecaría un segundo período del presidente Obama.
Lo peor para los demócratas es que el panorama para este 2010 tampoco parece alentador. Obama tiene en su agenda nuevos retos y dificultades. El frustrado ataque contra un avión que aterrizaba en Detroit el día de Navidad despertó el temor del terrorismo entre los estadounidenses y volvió a ubicar este tema entre los prioritarios. Un tema, por cierto, en el que sus rivales republicanos siempre obtienen mejores sondeos. Además, se abrió la posibilidad de un tercer frente de guerra en Yemen. Allí se pergeñó el atentado y es considerado uno de los santuarios de las redes terroristas de Al Qaeda.
Pero a la lista de dificultades que debe enfrentar la Casa Blanca se le suma el mortal terremoto que sacudió a Haití, y cuyas consecuencias se extenderán por años. Aunque todos aplauden la rápida reacción de Obama, que no escatima en ayudas de todo tipo, el costo económico y sus consecuencias políticas serán muy altas. Las Fuerzas Armadas se encuentran sobreexigidas por sus compromisos en Irak y Afganistán, y Haití, exigirá un esfuerzo extra mientras se estabiliza la situación. A todo esto habría que sumarle el costo de la reconstrucción que, según cálculos primarios, superaría los 10 mil millones de dólares sólo en aportes de Estados Unidos. Esas no son buenas noticias para un país que aún no sale de la recesión económica y cuyo déficit fiscal antes del terremoto tenía previsto llegar en 2010 a una histórica suma: 1,5 billones de dólares. Obama se enfrenta a un desafío similar al del presidente Ronald Reagan, quien vio cómo la economía provocaba la caída de sus índices de popularidad por debajo del 40% a mediados de 1982. Sin embargo, con la mejora económica la popularidad de Reagan creció y fue reelegido presidente en 1984. "Si la economía mejora y no quedamos embarrados en el cenagal de Afganistán, el sentimiento popular podría volver a ser el del principio y conducir a su reelección en 2012", indicó Thomas Mann, de la Brookings Institution. Muchos estadounidenses separan la figura de Obama como presidente de su labor concreta en el gobierno, una encuesta de la CNN mostró que la popularidad del mandatario sobrevive en un 51%. "En el costado positivo explicó el director del departamento de Encuestas de la CNN, Keating Holland, Obama sigue siendo popular a nivel personal y obtiene ratings decentes en los terrenos de la política exterior y de seguridad", lo que explica, añadió, que su índice de aprobación personal sea un poco más alto que el de su gestión de gobierno. "Desafortunadamente, para Obama agregó los asuntos domésticos, encabezados por la economía, son por mucho más importantes para el público que los asuntos de relaciones exteriores".
Pero el destino de Obama no depende sólo de la economía. Quedan otros desafíos políticos a nivel doméstico e internacional por resolver, y el presidente lo sabe.
"Hay momentos en los que siento que todos mis esfuerzos son vanos y que los cambios son tan dolorosamente lentos que emergen las dudas incluso en mi interior dijo Obama en una entrevista, pero después del duro invierno siempre llega la primavera".
Obama, como lo indican los sondeos, es víctima del choque entre las promesas y la realidad, y los pronóstico auguran un segundo año mucho más complejo. El 44º presidente de Estados Unidos chocó con las fronteras de lo factible en política interior y exterior que, como lo definió Aristóteles, la política es el arte de lo posible.
Claro está que el presidente, más allá de sus buenas intenciones y promesas electorales, comenzó su administración en una difícil coyuntura. La peor crisis económica desde la Gran Depresión y dos frentes de guerra abiertos en Irak y Afganistán, por mencionar sólo lo más acuciante. Su primer año termina además con una amarga derrota. Los demócratas perdieron la mágica mayoría absoluta en la Cámara Alta, tras las elecciones al Senado en Massachusetts, feudo del fallecido senador Ted Kennedy.
La pesadilla de la crisis económica, el 10% de desocupación, el aumento de tropas estadounidenses en Afganistán y una batalla por la aprobación parcial de la reforma de salud han dejado hasta ahora altos costos políticos a la Casa Blanca. Hoy, la popularidad del presidente ronda en el 50%.
Los sondeos ubican a Obama entre uno de los presidentes peor valorados tras un año en la Casa Blanca, según una encuesta difundida por la cadena CBS. Cuando asumió el cargo, Obama contaba con el conformidad del 62% de los estadounidenses, pero en estos 365 días el porcentaje ha bajado doce puntos. Según AllState-National Journal, si las elecciones para un segundo periodo fueran hoy, el presidente afroamericano las perdería.
De los últimos presidentes norteamericanos, tan sólo Ronald Reagan presentaba una tasa peor un año después de sentarse en el salón Oval al contar con una aprobación del 49%. Por encima de Obama figuran el resto de los presidentes recientes: Jimmy Carter (51%), Bill Clinton (54%), Richard Nixon (63%), Dwight D. Eisenhower (70%), George Bush (76%) y John F. Kennedy (79%). El más valorado tras su primer año de mandato sigue siendo George W. Bush quien, con un porcentaje de apoyo del 82%, sobresale por encima del resto. Uno de los importantes estrategas políticos del presidente, David Axelrod, admitió que la economía está empañando las promesas del gobierno. "No hace falta ser un genio político para saber que en este contexto es muy difícil mantener índices de popularidad muy altos", dijo Axelrod. "Somos el partido gobernante. No creamos el lío en el que estamos inmersos, pero ahora somos el partido responsable", agregó.
El mal momento que atraviesa el presidente les devolvió vigor a los republicanos, que consideran su eventual victoria en las elecciones de legislativas de noviembre próximo. De concretarse, se hipotecaría un segundo período del presidente Obama.
Lo peor para los demócratas es que el panorama para este 2010 tampoco parece alentador. Obama tiene en su agenda nuevos retos y dificultades. El frustrado ataque contra un avión que aterrizaba en Detroit el día de Navidad despertó el temor del terrorismo entre los estadounidenses y volvió a ubicar este tema entre los prioritarios. Un tema, por cierto, en el que sus rivales republicanos siempre obtienen mejores sondeos. Además, se abrió la posibilidad de un tercer frente de guerra en Yemen. Allí se pergeñó el atentado y es considerado uno de los santuarios de las redes terroristas de Al Qaeda.
Pero a la lista de dificultades que debe enfrentar la Casa Blanca se le suma el mortal terremoto que sacudió a Haití, y cuyas consecuencias se extenderán por años. Aunque todos aplauden la rápida reacción de Obama, que no escatima en ayudas de todo tipo, el costo económico y sus consecuencias políticas serán muy altas. Las Fuerzas Armadas se encuentran sobreexigidas por sus compromisos en Irak y Afganistán, y Haití, exigirá un esfuerzo extra mientras se estabiliza la situación. A todo esto habría que sumarle el costo de la reconstrucción que, según cálculos primarios, superaría los 10 mil millones de dólares sólo en aportes de Estados Unidos. Esas no son buenas noticias para un país que aún no sale de la recesión económica y cuyo déficit fiscal antes del terremoto tenía previsto llegar en 2010 a una histórica suma: 1,5 billones de dólares. Obama se enfrenta a un desafío similar al del presidente Ronald Reagan, quien vio cómo la economía provocaba la caída de sus índices de popularidad por debajo del 40% a mediados de 1982. Sin embargo, con la mejora económica la popularidad de Reagan creció y fue reelegido presidente en 1984. "Si la economía mejora y no quedamos embarrados en el cenagal de Afganistán, el sentimiento popular podría volver a ser el del principio y conducir a su reelección en 2012", indicó Thomas Mann, de la Brookings Institution. Muchos estadounidenses separan la figura de Obama como presidente de su labor concreta en el gobierno, una encuesta de la CNN mostró que la popularidad del mandatario sobrevive en un 51%. "En el costado positivo explicó el director del departamento de Encuestas de la CNN, Keating Holland, Obama sigue siendo popular a nivel personal y obtiene ratings decentes en los terrenos de la política exterior y de seguridad", lo que explica, añadió, que su índice de aprobación personal sea un poco más alto que el de su gestión de gobierno. "Desafortunadamente, para Obama agregó los asuntos domésticos, encabezados por la economía, son por mucho más importantes para el público que los asuntos de relaciones exteriores".
Pero el destino de Obama no depende sólo de la economía. Quedan otros desafíos políticos a nivel doméstico e internacional por resolver, y el presidente lo sabe.
"Hay momentos en los que siento que todos mis esfuerzos son vanos y que los cambios son tan dolorosamente lentos que emergen las dudas incluso en mi interior dijo Obama en una entrevista, pero después del duro invierno siempre llega la primavera".
Obama, como lo indican los sondeos, es víctima del choque entre las promesas y la realidad, y los pronóstico auguran un segundo año mucho más complejo. El 44º presidente de Estados Unidos chocó con las fronteras de lo factible en política interior y exterior que, como lo definió Aristóteles, la política es el arte de lo posible.
sábado, 16 de enero de 2010
El Estado versus los narcos
El número de civiles muertos el año pasado en Afganistán aumentó un 14%, con más de 2.400 personas fallecidas, por lo que 2009 fue su año más mortífero en los ocho de guerra contra los talibanes. Por otra parte, el número total de civiles iraquíes muertos el año pasado alcanzó los 2.800. Esas son las dramáticas consecuencias de estos dos conflictos. Muchos lectores desprevenidos podrían pensar que estas dos guerras contra el terrorismo son las que tiene el mayor saldo de víctimas. Sin embargo, el trágico primer lugar en este ranking lo ocupa México en su frontal guerra contra el narcotráfico. Los cárteles se han constituido en un poder paralelo. Cuentan con estructura, recursos millonarios, armas sofisticadas y gente dispuesta a matar y morir en las calles
México vivió en 2009 su año más violento al sumar 7.724 muertos atribuidos al crimen organizado, según un recuento que publicó el diario El Universal. No obstante, el número de víctimas de la violencia varía según la fuente, ya que no existen datos oficiales. La cifra del diario eleva a 16.205 los asesinatos ocurridos desde que asumió el presidente Felipe Calderón el 1 de diciembre de 2006 y puso en marcha una gran ofensiva contra el crimen organizado con el despliegue de 45.000 militares.
Según un cálculo que publicó el diario Reforma, en 2009 hubo 6.576 asesinatos del crimen organizado, un 20 % más que la cifra que manejó ese diario un año antes.
El periódico Excélsior, en cambio, habla de 5.429 muertos de enero a diciembre, menos que los 5.716 que contabilizó en 2008.
El procurador general de México, Arturo Chávez, afirmó que es difícil hacer un cálculo debido a que muchos de los asesinatos no son esclarecidos y se desconoce si tuvieron vinculación con los cárteles de la droga.
Todos coinciden, sin embargo, en que el norteño Estado de Chihuahua, principalmente Ciudad Juárez, tuvo el mayor número de muertes. Según El Universal, hubo 3.250 víctimas de enero a diciembre. Yucatán, en el sureste, es el único de los 32 Estados de México en el que no se registró ninguna muerte violenta asociado con el crimen organizado.
En el recuento de El Universal, después de Chihuahua, los más violentos fueron Sinaloa, con 930 muertes, Durango con 734 y Guerrero con 672. Y en términos mensuales, diciembre, con 842 víctimas, fue el mes con más asesinatos.
Los datos del El Universal señalan que el número de asesinatos se quintuplicó en cinco años. En 2005 hubo 1.573 y en los siguientes años se registraron 2.221, 2.673 y 5.630, respectivamente, hasta llegar a los 7.724 de 2009.
El entonces procurador general Eduardo Medina Mora dijo el año pasado que en 2008 se habían producido 6.290 muertes, cifra superior a la que maneja el diario.
En 2009 las escenas de violencia incluyeron matanzas de policías y militares, cuerpos colgando desde puentes, decapitados, descuartizados, emboscadas y la muerte fortuita de niños y adultos, entre otros.
Una muestra de la situación de violencia en Ciudad Juárez fue cómo se celebró el pasado fin de año en las estaciones de policía que, bajo amenaza de ser atacadas, estaban protegidas con trincheras y barricadas, reforzadas con personal militar y policial.
La violencia de los narcotraficantes no tiene límite. Asesinaron a 183 niños durante el 2009, lo que representan la muerte de un menor cada dos días en situaciones de extrema violencia como balaceras. En un reporte, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), estimó en 610 niños a las víctimas menores de edad desde diciembre de 2007 a marzo de 2009.
El Ejército reportó que el 18% de los niños fallecidos en asuntos relacionados al crimen organizado fue por balas perdidas, 12% ejecutados, y el 70% por ser sicarios.
Reportes difundidos por las autoridades de seguridad federal documentan que además de los fuegos cruzados han muerto por disputas entre cárteles rivales 427 menores de edad, contratados como sicarios por entre 385 y 770 dólares.
Una mortal narcocultura se instaló en México y es una trágica realidad. El Museo militar del Enervante es un dramático recordatorio de este flagelo en la nación azteca. Allí se exhibe toda clase de objetos lujosos incautados a los capos, detalla en cada sala cada una de las acciones realizadas por el Ejército, mostrando, del mismo modo, imágenes de las detenciones en esa guerra interna contra los poderosos carteles de narcotraficantes.
Los objetos incautados expuestos en las vitrinas del museo no dejan dudas del poder de los capos del narcotráfico. Van desde el teléfono móvil de oro de Daniel Pérez Rojas, del cartel de sicarios Los Zetas, hasta pistolas de oro y brillantes, antiguas propiedades de reconocidos líderes y jefes del tráfico de drogas.
Las armas, los objetos –de culto- más numerosos en las vitrinas, tienen un precio medio de 30.000 dólares, llenas de diamantes y nombres de traficantes grabados en oro, aunque no son las únicas excentricidades que presenta el museo, que expone incluso, la fachada de la casa de un narcotraficante sinaloense, en cuya puerta de madera se encuentra grabado un pistolero entre plantas de marihuana.
Después de tres años de lucha sin cuartel contra los poderosos carteles de la droga, el presidente mexicano Felipe Calderón está aún lejos de conseguir la victoria definitiva que prometiera al asumir el cargo, pero la alternativa era contemplar un México rumbo a un narco Estado, algo que luego de instalado sería muy difícil de revertir, o –lo que lleva adelante- una estrategia para combatirlos.
Los narcotraficantes aspiran a controlar una parte del territorio mexicano sin Estado de derecho, para seguir con su mortal negocio. Mientras la guerra y sus daños colaterales continúan, algunos debaten la estrategia del combate a los cárteles o un pacto de convivencia con los capos del narcotráfico. “Pactar con el crimen no resuelve nada”, dijo Calderón a Le Monde. “Al contrario, eso le ha permitido propagarse como un cáncer”, afirmó el presidente.
Para el experto en temas de narcotráfico, el abogado, economista y académico del Instituto Tecnológico Autónomo de México, Edgardo Buscaglia, quien ha sido asesor de la Organización de las Naciones Unidas en esa materia, la respuesta al crimen organizado es clara. “No debe darse mediante la negociación”. La consecuencia inmediata de una negociación con los cárteles de la droga sería que “el grupo delictivo, ya fortalecido y convertido en un monstruo indestructible, capturaría aún más al Estado mexicano -incluido el núcleo político, intelectual, empresarial y financiero- hasta el punto de poder doblegarlo completamente”, alerta el experto.
México vivió en 2009 su año más violento al sumar 7.724 muertos atribuidos al crimen organizado, según un recuento que publicó el diario El Universal. No obstante, el número de víctimas de la violencia varía según la fuente, ya que no existen datos oficiales. La cifra del diario eleva a 16.205 los asesinatos ocurridos desde que asumió el presidente Felipe Calderón el 1 de diciembre de 2006 y puso en marcha una gran ofensiva contra el crimen organizado con el despliegue de 45.000 militares.
Según un cálculo que publicó el diario Reforma, en 2009 hubo 6.576 asesinatos del crimen organizado, un 20 % más que la cifra que manejó ese diario un año antes.
El periódico Excélsior, en cambio, habla de 5.429 muertos de enero a diciembre, menos que los 5.716 que contabilizó en 2008.
El procurador general de México, Arturo Chávez, afirmó que es difícil hacer un cálculo debido a que muchos de los asesinatos no son esclarecidos y se desconoce si tuvieron vinculación con los cárteles de la droga.
Todos coinciden, sin embargo, en que el norteño Estado de Chihuahua, principalmente Ciudad Juárez, tuvo el mayor número de muertes. Según El Universal, hubo 3.250 víctimas de enero a diciembre. Yucatán, en el sureste, es el único de los 32 Estados de México en el que no se registró ninguna muerte violenta asociado con el crimen organizado.
En el recuento de El Universal, después de Chihuahua, los más violentos fueron Sinaloa, con 930 muertes, Durango con 734 y Guerrero con 672. Y en términos mensuales, diciembre, con 842 víctimas, fue el mes con más asesinatos.
Los datos del El Universal señalan que el número de asesinatos se quintuplicó en cinco años. En 2005 hubo 1.573 y en los siguientes años se registraron 2.221, 2.673 y 5.630, respectivamente, hasta llegar a los 7.724 de 2009.
El entonces procurador general Eduardo Medina Mora dijo el año pasado que en 2008 se habían producido 6.290 muertes, cifra superior a la que maneja el diario.
En 2009 las escenas de violencia incluyeron matanzas de policías y militares, cuerpos colgando desde puentes, decapitados, descuartizados, emboscadas y la muerte fortuita de niños y adultos, entre otros.
Una muestra de la situación de violencia en Ciudad Juárez fue cómo se celebró el pasado fin de año en las estaciones de policía que, bajo amenaza de ser atacadas, estaban protegidas con trincheras y barricadas, reforzadas con personal militar y policial.
La violencia de los narcotraficantes no tiene límite. Asesinaron a 183 niños durante el 2009, lo que representan la muerte de un menor cada dos días en situaciones de extrema violencia como balaceras. En un reporte, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), estimó en 610 niños a las víctimas menores de edad desde diciembre de 2007 a marzo de 2009.
El Ejército reportó que el 18% de los niños fallecidos en asuntos relacionados al crimen organizado fue por balas perdidas, 12% ejecutados, y el 70% por ser sicarios.
Reportes difundidos por las autoridades de seguridad federal documentan que además de los fuegos cruzados han muerto por disputas entre cárteles rivales 427 menores de edad, contratados como sicarios por entre 385 y 770 dólares.
Una mortal narcocultura se instaló en México y es una trágica realidad. El Museo militar del Enervante es un dramático recordatorio de este flagelo en la nación azteca. Allí se exhibe toda clase de objetos lujosos incautados a los capos, detalla en cada sala cada una de las acciones realizadas por el Ejército, mostrando, del mismo modo, imágenes de las detenciones en esa guerra interna contra los poderosos carteles de narcotraficantes.
Los objetos incautados expuestos en las vitrinas del museo no dejan dudas del poder de los capos del narcotráfico. Van desde el teléfono móvil de oro de Daniel Pérez Rojas, del cartel de sicarios Los Zetas, hasta pistolas de oro y brillantes, antiguas propiedades de reconocidos líderes y jefes del tráfico de drogas.
Las armas, los objetos –de culto- más numerosos en las vitrinas, tienen un precio medio de 30.000 dólares, llenas de diamantes y nombres de traficantes grabados en oro, aunque no son las únicas excentricidades que presenta el museo, que expone incluso, la fachada de la casa de un narcotraficante sinaloense, en cuya puerta de madera se encuentra grabado un pistolero entre plantas de marihuana.
Después de tres años de lucha sin cuartel contra los poderosos carteles de la droga, el presidente mexicano Felipe Calderón está aún lejos de conseguir la victoria definitiva que prometiera al asumir el cargo, pero la alternativa era contemplar un México rumbo a un narco Estado, algo que luego de instalado sería muy difícil de revertir, o –lo que lleva adelante- una estrategia para combatirlos.
Los narcotraficantes aspiran a controlar una parte del territorio mexicano sin Estado de derecho, para seguir con su mortal negocio. Mientras la guerra y sus daños colaterales continúan, algunos debaten la estrategia del combate a los cárteles o un pacto de convivencia con los capos del narcotráfico. “Pactar con el crimen no resuelve nada”, dijo Calderón a Le Monde. “Al contrario, eso le ha permitido propagarse como un cáncer”, afirmó el presidente.
Para el experto en temas de narcotráfico, el abogado, economista y académico del Instituto Tecnológico Autónomo de México, Edgardo Buscaglia, quien ha sido asesor de la Organización de las Naciones Unidas en esa materia, la respuesta al crimen organizado es clara. “No debe darse mediante la negociación”. La consecuencia inmediata de una negociación con los cárteles de la droga sería que “el grupo delictivo, ya fortalecido y convertido en un monstruo indestructible, capturaría aún más al Estado mexicano -incluido el núcleo político, intelectual, empresarial y financiero- hasta el punto de poder doblegarlo completamente”, alerta el experto.
miércoles, 13 de enero de 2010
La tragedia perenne de Haití
Haití, la primera república negra del mundo, parece estar destinada a no poder salir de sus recurrentes crisis políticas y desastres naturales. Cuando aún los haitianos recuerdan -en medio de la constante penuria económica- los huracanes del verano de 2008 que dejaron 793 muertos, 300 desaparecidos y daños por unos 8.000 millones de dólares, un terremoto con magnitud 7 en la escala Richter se ensañó con el país más pobre de la región, sumiéndolo así en una nueva tragedia.
El PIB haitiano por habitante era de de unos 560 dólares por persona, lo que le convierte en el país más pobre del continente americano, según indica la Cepal. La deuda exterior total en diciembre era de 1.853,2 millones de dólares.
El desempleo asciende en Haití a 70 % y se espera que en los próximos años ingresen al mercado laboral un millón de jóvenes. “Algunas familias viven con menos de 50 centavos por día”, sostiene el economista Kisner Pharel, un influyente analista haitiano y presidente de una empresa consultora. “No estamos hablando de pobreza. Estamos hablando de extrema, extrema pobreza. Aun obteniendo crecimiento económico, será muy difícil sacar a estas personas” de esa situación, explica. Alrededor del 67 % de la población vive por debajo de la línea de pobreza.
Los niños mueren de desnutrición y enfermedades, en un país en donde la devastada agricultura es parte esencial para la supervivencia de la mayoría de los 8,7 millones de habitantes. La tasa de mortalidad infantil es de 60 niños por cada 1.000 nacimientos.
La capital, Puerto Príncipe, experimenta una migración interna muy alta desde el interior, con una población que aumenta cada día. No hay cifras exactas, pero se calcula que en Puerto Príncipe viven entre 2,5 y 3 millones de personas: de esa población, el 80 % vive con menos de un dólar al día, afirman organizaciones no gubernamentales que trabajan en la isla. Sólo el 3,4 % tiene esperanzas de superar los 64 años de vida y el sida afecta al 12 % de la población.
Un informe divulgado por el Programa Mundial de Alimentos y el Centro Nacional para la Seguridad Alimentaria de Haití, señala que la mayoría de los haitianos son víctimas de inseguridad alimentaria. El país, para muchos un Estado fallido, ocupa el puesto número 150 de las 177 naciones del Indice de Desarrollo Humano de la ONU.
Haití, el primer territorio latinoamericano en obtener la independencia de Francia, el 1 de enero de 1804, tras una violenta revuelta de los esclavos negros en la tierra del vudú, parece estar condenada a agonizar entre terremotos, huracana, pobreza extrema y corrupción.
El PIB haitiano por habitante era de de unos 560 dólares por persona, lo que le convierte en el país más pobre del continente americano, según indica la Cepal. La deuda exterior total en diciembre era de 1.853,2 millones de dólares.
El desempleo asciende en Haití a 70 % y se espera que en los próximos años ingresen al mercado laboral un millón de jóvenes. “Algunas familias viven con menos de 50 centavos por día”, sostiene el economista Kisner Pharel, un influyente analista haitiano y presidente de una empresa consultora. “No estamos hablando de pobreza. Estamos hablando de extrema, extrema pobreza. Aun obteniendo crecimiento económico, será muy difícil sacar a estas personas” de esa situación, explica. Alrededor del 67 % de la población vive por debajo de la línea de pobreza.
Los niños mueren de desnutrición y enfermedades, en un país en donde la devastada agricultura es parte esencial para la supervivencia de la mayoría de los 8,7 millones de habitantes. La tasa de mortalidad infantil es de 60 niños por cada 1.000 nacimientos.
La capital, Puerto Príncipe, experimenta una migración interna muy alta desde el interior, con una población que aumenta cada día. No hay cifras exactas, pero se calcula que en Puerto Príncipe viven entre 2,5 y 3 millones de personas: de esa población, el 80 % vive con menos de un dólar al día, afirman organizaciones no gubernamentales que trabajan en la isla. Sólo el 3,4 % tiene esperanzas de superar los 64 años de vida y el sida afecta al 12 % de la población.
Un informe divulgado por el Programa Mundial de Alimentos y el Centro Nacional para la Seguridad Alimentaria de Haití, señala que la mayoría de los haitianos son víctimas de inseguridad alimentaria. El país, para muchos un Estado fallido, ocupa el puesto número 150 de las 177 naciones del Indice de Desarrollo Humano de la ONU.
Haití, el primer territorio latinoamericano en obtener la independencia de Francia, el 1 de enero de 1804, tras una violenta revuelta de los esclavos negros en la tierra del vudú, parece estar condenada a agonizar entre terremotos, huracana, pobreza extrema y corrupción.
sábado, 9 de enero de 2010
El intervencionismo iraní en el Mundo Arabe
El gobierno iraní mantiene un grave y creciente diferendo con Occidente por su carrera nuclear, además de un severo conflicto interno que con el paso de los días parece acrecentarse y dividir a la nación persa. Pero a todas estas dificultadas, deben sumarse las críticas contra el régimen teocrático chiita que llegan desde el Mundo Arabe. Egipto ha intensificado últimamente sus cuestionamientos hacia Irán, tal como reflejan las declaraciones de funcionarios egipcios y artículos en la prensa oficialista, en donde se advierte sobre la influencia del Irán y de su creciente injerencia en el Mundo Arabe.
“Advertimos contra la interferencia iraní en los asuntos árabes. No dudaremos en oponernos a los intentos de desestabilizar a Egipto y proteger su seguridad nacional, la cual está vinculada a la del Golfo, a la región del Mar Rojo y a la seguridad del Medio Oriente en general”, dijo el presidente Hosni Mubarak, en su discurso de apertura del período de sesiones invernales del Parlamento.
El Ministro del Exterior egipcio, Ahmad Abu Al-Gheit, instó a Irán a no actuar dentro del dominio árabe, ya que esta es una de las razones de la inestabilidad en la región. Dijo que la influencia de Irán es evidente no sólo en Irak, el Líbano y Yemen -hoy centro de atención por las operaciones de Al Qaeda-, sino también en los países árabes de Africa del Norte y el Cuerno de Africa.
El editor de la publicación egipcia Roz Al-Yousef, Abdallah Kamal, sostuvo que “todos los ojos están puestos en el continuo apoyo de Irán a la rebelión Houthi en Yemen y hacia los barcos iraníes que descargan armas destinadas a los Houthis en aguas internacionales frente al puerto de Assab, en Eritrea”.
“Irán está llevando a cabo varias guerras de poder simultáneamente, todas ellas dirigidas a la seguridad nacional árabe. Desde hace muchos años, esta ha ampliado su esfera de influencia hacia el Mediterráneo a través del Hezbolá, tratando de crear lo que los medios de comunicación y muchos oradores han llamado una media luna chiíta. Lo ha hecho no sólo a través de sus vínculos con Hamas en Gaza, sino centrando cada vez más esfuerzos en la ruta naval más volátil, el Mar Rojo”, explicó el experto.
Kamal enumeró a varios grupos armados que operan bajo el patrocinio de Irán, incluyendo no sólo a los Houthis en territorio yemení, a Hezbolá en el Líbano y Hamas en Gaza, sino también a Jaysh Al-Mahdi en Irak y Al-Qaeda en Yemen. Irán –afirmó- también patrocina a organizaciones no-armadas tales como los movimientos chiítas de Bahrein, la Hermandad Musulmana en Egipto, y los peregrinos en la Meca con el fin de “apuñalar por la espalda a varios países árabes”, especialmente aquellos cuya política es un obstáculo a su creciente influencia en la región y a sus intentos de imponer su agenda, sostuvo el analista en el Cairo.
Según el editor egipcio, “los objetivos de Irán son: debilitar a los estados árabes para forzarlos a lidiar con las tensiones internas en lugar de luchar contra la expansión persa; promover el plan chiíta global en la región - especialmente en su dimensión política - de modo que la media luna chiíta que se extiende desde el Golfo hasta el Líbano se convierta en un anillo que rodee la península arábiga, y exportar su revolución iraní en la región, rompiendo con ello la estabilidad de los países” .
Para Osama Saraya, editor del diario del gobierno egipcio Al-Ahram, “quien no esté de acuerdo debe observar muy bien las operaciones que ha surgido recientemente en Yemen, y en la guerra de desgaste en Irak, donde hay combates reales, y donde las milicias de Irán están operando en varias ciudades”.
El experto árabe alerta: “no debemos olvidar que la guerra que actualmente causa estragos en Yemen y en algunas zonas de Arabia Saudita contra los Houthis se está librando con dinero y armas iraníes”, al tiempo que denunció que “el gobierno libanés fue formado solo con el consentimiento de Siria e Irán, bajo la amenaza constante de un veto iraní por medio del Hezbolá”.
En otro de sus análisis, Saraya dio a entender que Irán está detrás de los recientes atentados en Bagdad, que tienen como objetivo detener el proceso político. “Es específicamente Irán el que tiene un interés en sabotear el proceso político en Irak, en torpedear los planes de Estados Unidos para la retirada de ese país y en hacer que los Estados Unidos no puedan implementar sus opciones más extremas para hacerle frente a la crisis nuclear iraní. Irán considera que el retraso en Irak es una forma garantizada de retrasar la retirada de los Estados Unidos y causar que las fuerzas estadounidenses permanezcan allí más tiempo, lo que retrasaría cualquier movimiento militar estadounidense contra Irán”.
En opinión del editor del diario gubernamental egipcio Al-Akhbar, Muhammad Barakat, Irán está involucrado en todos los problemas del Medio Oriente. “Irán no oculta sus intenciones y objetivos de lograr la hegemonía y control sobre la región, ahora que el estado persa ha crecido en poder, y sus ambiciones y codicia han crecido también”. El analista señaló que “ha habido un claro incremento en la presencia iraní en el Líbano y Siria. Irán fue capaz de tirar de los hilos abiertamente y en secreto causando guerras civiles a expensas de los libaneses y los demás pueblos árabes”.
“La presencia de los dedos de Irán también se siente en los territorios palestinos. Son ellos los que están detrás de la hostilidad y la división que imperan allí. Estos dedos negros son la causa principal de todas las catástrofes que han asolado al pueblo palestino en el período reciente. Irán estuvo detrás del sangriento golpe de estado en Gaza, en el que Hamas derrocó a la legítima Autoridad Palestina allí, y detrás de la pérdida de los derechos palestinos y el daño a su causa. Irán es también la principal razón de la demora y el fracaso de los palestinos en los intentos de reconciliar y limar sus diferencias”, aseguró el analista egipcio.
“Advertimos contra la interferencia iraní en los asuntos árabes. No dudaremos en oponernos a los intentos de desestabilizar a Egipto y proteger su seguridad nacional, la cual está vinculada a la del Golfo, a la región del Mar Rojo y a la seguridad del Medio Oriente en general”, dijo el presidente Hosni Mubarak, en su discurso de apertura del período de sesiones invernales del Parlamento.
El Ministro del Exterior egipcio, Ahmad Abu Al-Gheit, instó a Irán a no actuar dentro del dominio árabe, ya que esta es una de las razones de la inestabilidad en la región. Dijo que la influencia de Irán es evidente no sólo en Irak, el Líbano y Yemen -hoy centro de atención por las operaciones de Al Qaeda-, sino también en los países árabes de Africa del Norte y el Cuerno de Africa.
El editor de la publicación egipcia Roz Al-Yousef, Abdallah Kamal, sostuvo que “todos los ojos están puestos en el continuo apoyo de Irán a la rebelión Houthi en Yemen y hacia los barcos iraníes que descargan armas destinadas a los Houthis en aguas internacionales frente al puerto de Assab, en Eritrea”.
“Irán está llevando a cabo varias guerras de poder simultáneamente, todas ellas dirigidas a la seguridad nacional árabe. Desde hace muchos años, esta ha ampliado su esfera de influencia hacia el Mediterráneo a través del Hezbolá, tratando de crear lo que los medios de comunicación y muchos oradores han llamado una media luna chiíta. Lo ha hecho no sólo a través de sus vínculos con Hamas en Gaza, sino centrando cada vez más esfuerzos en la ruta naval más volátil, el Mar Rojo”, explicó el experto.
Kamal enumeró a varios grupos armados que operan bajo el patrocinio de Irán, incluyendo no sólo a los Houthis en territorio yemení, a Hezbolá en el Líbano y Hamas en Gaza, sino también a Jaysh Al-Mahdi en Irak y Al-Qaeda en Yemen. Irán –afirmó- también patrocina a organizaciones no-armadas tales como los movimientos chiítas de Bahrein, la Hermandad Musulmana en Egipto, y los peregrinos en la Meca con el fin de “apuñalar por la espalda a varios países árabes”, especialmente aquellos cuya política es un obstáculo a su creciente influencia en la región y a sus intentos de imponer su agenda, sostuvo el analista en el Cairo.
Según el editor egipcio, “los objetivos de Irán son: debilitar a los estados árabes para forzarlos a lidiar con las tensiones internas en lugar de luchar contra la expansión persa; promover el plan chiíta global en la región - especialmente en su dimensión política - de modo que la media luna chiíta que se extiende desde el Golfo hasta el Líbano se convierta en un anillo que rodee la península arábiga, y exportar su revolución iraní en la región, rompiendo con ello la estabilidad de los países” .
Para Osama Saraya, editor del diario del gobierno egipcio Al-Ahram, “quien no esté de acuerdo debe observar muy bien las operaciones que ha surgido recientemente en Yemen, y en la guerra de desgaste en Irak, donde hay combates reales, y donde las milicias de Irán están operando en varias ciudades”.
El experto árabe alerta: “no debemos olvidar que la guerra que actualmente causa estragos en Yemen y en algunas zonas de Arabia Saudita contra los Houthis se está librando con dinero y armas iraníes”, al tiempo que denunció que “el gobierno libanés fue formado solo con el consentimiento de Siria e Irán, bajo la amenaza constante de un veto iraní por medio del Hezbolá”.
En otro de sus análisis, Saraya dio a entender que Irán está detrás de los recientes atentados en Bagdad, que tienen como objetivo detener el proceso político. “Es específicamente Irán el que tiene un interés en sabotear el proceso político en Irak, en torpedear los planes de Estados Unidos para la retirada de ese país y en hacer que los Estados Unidos no puedan implementar sus opciones más extremas para hacerle frente a la crisis nuclear iraní. Irán considera que el retraso en Irak es una forma garantizada de retrasar la retirada de los Estados Unidos y causar que las fuerzas estadounidenses permanezcan allí más tiempo, lo que retrasaría cualquier movimiento militar estadounidense contra Irán”.
En opinión del editor del diario gubernamental egipcio Al-Akhbar, Muhammad Barakat, Irán está involucrado en todos los problemas del Medio Oriente. “Irán no oculta sus intenciones y objetivos de lograr la hegemonía y control sobre la región, ahora que el estado persa ha crecido en poder, y sus ambiciones y codicia han crecido también”. El analista señaló que “ha habido un claro incremento en la presencia iraní en el Líbano y Siria. Irán fue capaz de tirar de los hilos abiertamente y en secreto causando guerras civiles a expensas de los libaneses y los demás pueblos árabes”.
“La presencia de los dedos de Irán también se siente en los territorios palestinos. Son ellos los que están detrás de la hostilidad y la división que imperan allí. Estos dedos negros son la causa principal de todas las catástrofes que han asolado al pueblo palestino en el período reciente. Irán estuvo detrás del sangriento golpe de estado en Gaza, en el que Hamas derrocó a la legítima Autoridad Palestina allí, y detrás de la pérdida de los derechos palestinos y el daño a su causa. Irán es también la principal razón de la demora y el fracaso de los palestinos en los intentos de reconciliar y limar sus diferencias”, aseguró el analista egipcio.
jueves, 7 de enero de 2010
51 años después, Cuba necesita aire fresco
El régimen cubano llegará en 2010 a sus 51 años en el poder. Sus dirigentes históricos, que lo han sostenido a sangre y fuego, no han sabido en todo ese tiempo de poder absoluto y unanimidades forzadas dar una respuesta a las necesidades básicas de los cubanos. Y por cierto, tiempo no los faltó para experimentar todas las estrategias propias y ajenas.
Los desaciertos han sido muchos y las consecuencias están a la vista en una economía controlada en su totalidad por el Estado. El gobierno de Raúl Castro, sostenido por un Ejército cada vez más incorporado al quehacer económico, anuncia para 2010 nuevas medidas de ahorro, recorte de subsidios y contención de gastos sociales. El gobierno le pide a la población apretarse aún más los cinturones, como si luego de más de medio siglo de muchas penurias eso fuera sencillo.
Según los informes oficiales de 2009 las exportaciones cayeron en 22,9%, las importaciones 37,4%, la industria 2%, mientras que las inversiones disminuyeron el 16%. La tasa de desocupación oficial es de 1.7 %, el salario medio mensual pasó de 415 a 427 pesos cubanos (17.08 dólares) y la productividad del trabajo decreció 1.1%. Tras un crecimiento económico de 1,4% en 2009 -se esperaba 6% en un inicio-, el crecimiento del Producto Interno Bruto estimado alcanzará apenas 1,9% este nuevo año. Esto, sumado con el subempleo y el exceso de trabajadores en la mayoría de las actividades estatales del país y la grave crisis de liquidez que enfrenta la isla, no auguran un bueno 2010.
Fuentes independientes sostienen que la deuda externa de Cuba fluctúa en unos 30 mil millones de dólares. El 1 de septiembre de 2008, el Club de París informó que Cuba era el segundo mayor deudor mundial: 29,7 mil millones dólares. Durante 2009, Cuba tuvo dificultades no solo para conseguir nuevos préstamos, sino también para cumplir con el pago de su deuda. El presidente Raúl Castro se vio obligado a admitir que el gobierno está negociando reprogramar el pago de la deuda con sus acreedores.
Cuba no ha tocado fondo gracias a Venezuela. Los acuerdos de cooperación estratégica, principalmente en el sector petrolero, que el gobierno del presidente Hugo Chávez ha firmado con el régimen de La Habana han sido esenciales para su sobrevivencia. Caracas suministra a La Habana 100.000 barriles diarios en condiciones favorables de pago, con lo que cubre el 50% del consumo. El comercio entre ambas naciones superó los 5.000 millones de dólares. El gobierno de Chávez, al frente del ALBA, ocupa hoy el lugar que tenía la Unión Soviética en buena parte del siglo pasado, en lo político y lo económico. Otros aliados de la isla como China, Irán y Vietnam, también jugaron un papel vital con sus préstamos en dólares y nuevos créditos comerciales, sin olvidar a algunas naciones de la Unión Europea y América Latina.
El fracaso del modelo cubano, copiado en buena parte de la desaparecida Unión Soviética, resulta evidente. No se pueden ocultar las ineficiencias responsabilizando al embargo que mantiene Estados Unidos sobre el gobierno de la isla. Estados Unidos se ha convertido hoy uno de los principales exportadores de productos alimenticios, entre otros, a la isla en forma directa o a través de terceros países.
No existe una economía en el mundo que experimente una crisis tan continua, estructural, grave y persistente como la de Cuba, que es incapaz de alimentar a su población con sus propios recursos, a pesar de las bondades de la tierra y clima.
Fidel y Raúl Castro, que se turnaron al frente del régimen, son los máximos responsables junto a la privilegiada elite que gobierna la otrora Perla del Caribe de los reiterados fracasos. Con la excusa del “enemigo norteamericano” al que todos los años se lo acusa de estar preparando una nueva invasión, no puede justificarse un régimen sin libertad y democracia. Lo más grave es que los dirigentes cubanos saben que ellos son los principales responsables de la situación aunque no lo quieran reconocer. Arrastran décadas de ineficiencia productiva, burocracia, corrupción y paternalismo. El omnipotente Partido Comunista de Cuba realizó en la Universidad de La Habana un sondeo revelador. Las tres cuartas partes de los estudiantes, profesores y funcionarios manifestaron su deseo de que el sistema llegara a su fin y fuera sustituido por otro en donde la racionalidad primara. El gobierno, en lugar de admitir la evidencia, se limitó a sacar al rector, como si este fuera el causante del rechazo que provoca el prolongado experimento revolucionario.
La mayoría de de los cubanos, según sondeos oficiales e independientes, perciben la situación de su país como “mala” o “muy mala”. El principal problema económico de Cuba son los salarios y el coste de la vida. Los cubanos desconfían de la capacidad del actual gobierno para resolver los problemas. Desean para la isla una democracia real, y apuestan a favor de los cambios políticos que suponga partidos políticos, libertades, prensa sin censura y respeto de los derechos humanos. De igual modo, un porcentaje importante, es partidario de una economía de mercado.
La valoración de la situación, como muestran los sondeos, admite solo un diagnóstico: el pesimismo de la mayor parte de una cansada y descontenta sociedad que sigue teniendo más promesas que certezas de sus dirigentes.
El precio que han pagado los cubanos de varias generaciones en más de medio siglo es muy grande. La que era la cuarta economía de América Latina, según índices de la CEPAL, FAO y ONU, antes del triunfo de la revolución hoy está entre las últimas de la región, con más de medio millón de cubanos que fueron forzados a irse al exterior por razones políticas y económicas.
Los prometidos cambios económicos que aparentemente se vienen efectuando son necesarios, pero están lejos de ser suficientes para garantizar el crecimiento económico y el bienestar social. Hacen falta cambios en las leyes para garantizar las libertades fundamentales en todos los sectores, para que se llegue mediante el diálogo entre todos a una sociedad democrática.
La situación de los Derechos Humanos en Cuba empeoró durante 2009 y se espera que para 2010 siga la misma tendencia, pese a los cambios que ha prometido el gobierno de Raúl Castro desde que llegó al poder hace casi dos años, según un reporte del presidente de la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), Elizardo Sánchez.
La CCDHRN ha documentado entre 700 y 800 casos de arrestos, lo que, es una cifra mayor que la registrada en 2008, durante el primer año del Gobierno de Raúl Castro.
En lo que se refiere a los presos políticos, de conciencia, la cifra se mantiene estacionaria por encima de los 200, debido a que las autoridades cubanas no han realizado excarcelamientos significativos.
Los dirigentes cubanos están en deuda con varias generaciones que confiaron ciegamente dentro, pero también fuera de la isla.
Una vieja amiga cubana, que luchó desde la clandestinidad contra la dictadura de Batista y que luego dio todo lo que tenía a la revolución, me confiaba que todo el sacrificio lo hizo para lograr un mejor futuro para sus hijos. Sus hijos, formados en la liturgia de la revolución, me decían: pasaron tres generaciones, mi madre dio todo por la revolución, y ahora el sacrificio me lo piden a mí y Cuba cada vez está peor. Sin libertad, sin democracia y viviendo mal. Hasta cuando tenemos que esperar, me contestaron. Al final se cansaron de las promesas y se fueron a Europa, en busca de una oportunidad que el gobierno de su país le negó durante más de medio siglo. La gente se cansa de que le digan lo que tiene que comer o lo que tiene que leer. La gente quiere tener el poder de decidir, incluso para equivocarse.
Hace falta valentía política para reconocer los fracasos, pero más aun para impulsar los cambios que verdaderamente se necesitan para superar los atrasos históricos y la dependencia. No se puede gobernar con consignas, con verborragia discursiva. Cuba necesita aire fresco, libertades y democracia, tras 51 años de un modelo que fracasó. Necesita cambios y mucho diálogo para garantizar un futuro digno a millones de cubanos, que siguen esperando dentro y fuera de la isla.
Los desaciertos han sido muchos y las consecuencias están a la vista en una economía controlada en su totalidad por el Estado. El gobierno de Raúl Castro, sostenido por un Ejército cada vez más incorporado al quehacer económico, anuncia para 2010 nuevas medidas de ahorro, recorte de subsidios y contención de gastos sociales. El gobierno le pide a la población apretarse aún más los cinturones, como si luego de más de medio siglo de muchas penurias eso fuera sencillo.
Según los informes oficiales de 2009 las exportaciones cayeron en 22,9%, las importaciones 37,4%, la industria 2%, mientras que las inversiones disminuyeron el 16%. La tasa de desocupación oficial es de 1.7 %, el salario medio mensual pasó de 415 a 427 pesos cubanos (17.08 dólares) y la productividad del trabajo decreció 1.1%. Tras un crecimiento económico de 1,4% en 2009 -se esperaba 6% en un inicio-, el crecimiento del Producto Interno Bruto estimado alcanzará apenas 1,9% este nuevo año. Esto, sumado con el subempleo y el exceso de trabajadores en la mayoría de las actividades estatales del país y la grave crisis de liquidez que enfrenta la isla, no auguran un bueno 2010.
Fuentes independientes sostienen que la deuda externa de Cuba fluctúa en unos 30 mil millones de dólares. El 1 de septiembre de 2008, el Club de París informó que Cuba era el segundo mayor deudor mundial: 29,7 mil millones dólares. Durante 2009, Cuba tuvo dificultades no solo para conseguir nuevos préstamos, sino también para cumplir con el pago de su deuda. El presidente Raúl Castro se vio obligado a admitir que el gobierno está negociando reprogramar el pago de la deuda con sus acreedores.
Cuba no ha tocado fondo gracias a Venezuela. Los acuerdos de cooperación estratégica, principalmente en el sector petrolero, que el gobierno del presidente Hugo Chávez ha firmado con el régimen de La Habana han sido esenciales para su sobrevivencia. Caracas suministra a La Habana 100.000 barriles diarios en condiciones favorables de pago, con lo que cubre el 50% del consumo. El comercio entre ambas naciones superó los 5.000 millones de dólares. El gobierno de Chávez, al frente del ALBA, ocupa hoy el lugar que tenía la Unión Soviética en buena parte del siglo pasado, en lo político y lo económico. Otros aliados de la isla como China, Irán y Vietnam, también jugaron un papel vital con sus préstamos en dólares y nuevos créditos comerciales, sin olvidar a algunas naciones de la Unión Europea y América Latina.
El fracaso del modelo cubano, copiado en buena parte de la desaparecida Unión Soviética, resulta evidente. No se pueden ocultar las ineficiencias responsabilizando al embargo que mantiene Estados Unidos sobre el gobierno de la isla. Estados Unidos se ha convertido hoy uno de los principales exportadores de productos alimenticios, entre otros, a la isla en forma directa o a través de terceros países.
No existe una economía en el mundo que experimente una crisis tan continua, estructural, grave y persistente como la de Cuba, que es incapaz de alimentar a su población con sus propios recursos, a pesar de las bondades de la tierra y clima.
Fidel y Raúl Castro, que se turnaron al frente del régimen, son los máximos responsables junto a la privilegiada elite que gobierna la otrora Perla del Caribe de los reiterados fracasos. Con la excusa del “enemigo norteamericano” al que todos los años se lo acusa de estar preparando una nueva invasión, no puede justificarse un régimen sin libertad y democracia. Lo más grave es que los dirigentes cubanos saben que ellos son los principales responsables de la situación aunque no lo quieran reconocer. Arrastran décadas de ineficiencia productiva, burocracia, corrupción y paternalismo. El omnipotente Partido Comunista de Cuba realizó en la Universidad de La Habana un sondeo revelador. Las tres cuartas partes de los estudiantes, profesores y funcionarios manifestaron su deseo de que el sistema llegara a su fin y fuera sustituido por otro en donde la racionalidad primara. El gobierno, en lugar de admitir la evidencia, se limitó a sacar al rector, como si este fuera el causante del rechazo que provoca el prolongado experimento revolucionario.
La mayoría de de los cubanos, según sondeos oficiales e independientes, perciben la situación de su país como “mala” o “muy mala”. El principal problema económico de Cuba son los salarios y el coste de la vida. Los cubanos desconfían de la capacidad del actual gobierno para resolver los problemas. Desean para la isla una democracia real, y apuestan a favor de los cambios políticos que suponga partidos políticos, libertades, prensa sin censura y respeto de los derechos humanos. De igual modo, un porcentaje importante, es partidario de una economía de mercado.
La valoración de la situación, como muestran los sondeos, admite solo un diagnóstico: el pesimismo de la mayor parte de una cansada y descontenta sociedad que sigue teniendo más promesas que certezas de sus dirigentes.
El precio que han pagado los cubanos de varias generaciones en más de medio siglo es muy grande. La que era la cuarta economía de América Latina, según índices de la CEPAL, FAO y ONU, antes del triunfo de la revolución hoy está entre las últimas de la región, con más de medio millón de cubanos que fueron forzados a irse al exterior por razones políticas y económicas.
Los prometidos cambios económicos que aparentemente se vienen efectuando son necesarios, pero están lejos de ser suficientes para garantizar el crecimiento económico y el bienestar social. Hacen falta cambios en las leyes para garantizar las libertades fundamentales en todos los sectores, para que se llegue mediante el diálogo entre todos a una sociedad democrática.
La situación de los Derechos Humanos en Cuba empeoró durante 2009 y se espera que para 2010 siga la misma tendencia, pese a los cambios que ha prometido el gobierno de Raúl Castro desde que llegó al poder hace casi dos años, según un reporte del presidente de la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), Elizardo Sánchez.
La CCDHRN ha documentado entre 700 y 800 casos de arrestos, lo que, es una cifra mayor que la registrada en 2008, durante el primer año del Gobierno de Raúl Castro.
En lo que se refiere a los presos políticos, de conciencia, la cifra se mantiene estacionaria por encima de los 200, debido a que las autoridades cubanas no han realizado excarcelamientos significativos.
Los dirigentes cubanos están en deuda con varias generaciones que confiaron ciegamente dentro, pero también fuera de la isla.
Una vieja amiga cubana, que luchó desde la clandestinidad contra la dictadura de Batista y que luego dio todo lo que tenía a la revolución, me confiaba que todo el sacrificio lo hizo para lograr un mejor futuro para sus hijos. Sus hijos, formados en la liturgia de la revolución, me decían: pasaron tres generaciones, mi madre dio todo por la revolución, y ahora el sacrificio me lo piden a mí y Cuba cada vez está peor. Sin libertad, sin democracia y viviendo mal. Hasta cuando tenemos que esperar, me contestaron. Al final se cansaron de las promesas y se fueron a Europa, en busca de una oportunidad que el gobierno de su país le negó durante más de medio siglo. La gente se cansa de que le digan lo que tiene que comer o lo que tiene que leer. La gente quiere tener el poder de decidir, incluso para equivocarse.
Hace falta valentía política para reconocer los fracasos, pero más aun para impulsar los cambios que verdaderamente se necesitan para superar los atrasos históricos y la dependencia. No se puede gobernar con consignas, con verborragia discursiva. Cuba necesita aire fresco, libertades y democracia, tras 51 años de un modelo que fracasó. Necesita cambios y mucho diálogo para garantizar un futuro digno a millones de cubanos, que siguen esperando dentro y fuera de la isla.
sábado, 2 de enero de 2010
El santuario de Bin Laden
El 2010 comienza con viejos conflictos sin resolver, particularmente los de Afganistán, Irak, Pakistán, sin olvidar los de Medio Oriente. Sin embargo, a la compleja agenda internacional se suma un nuevo foco de tensión: Yemen. Ese país, tras las revelaciones del fallido atentado explosivo de Navidad contra un avión en Detroit, se convirtió en un santuario para los terroristas de Al Qaeda. Yemen, cuna de la familia Bin Laden, país poblado por tribus rebeldes al poder central y difícil de controlar por su gobierno, ocupa un lugar privilegiado en el universo yihadista, y será un tercer frente en la lucha que lleva adelante contra el terrorismo el gobierno estadounidense del presidente Barack Obama.
El joven nigeriano que intentó hacer estallar el avión dijo haberse equipado con explosivos y entrenado en Yemen, lo que ilustra la importancia de este país para la organización terrorista Al Qaeda, cuya rama de la Península Arábiga no tardó en adjudicarse la operación.
Yemen siempre fue un lugar importante para el grupo terrorista. La conexión viene de los años 80, cuando numerosos jóvenes yemeníes partieron desde esas tierras hacia Afganistán para combatir contra los soviéticos que sostenían al régimen de Kabul. Posteriormente, tras la derrota de Al Qaeda en Arabia Saudita, los numerosos miembros saudíes del movimiento que sobrevivieron se reagruparon en la vecina, e incontrolable, Yemen.
Con dos rebeliones en su territorio, una en el norte y la otra en el sur, y clanes armadas que tradicionalmente preservan su autonomía y protegen sus feudos a sangre y fuego, las autoridades yemeníes tienen enorme dificultad para controlar un inmenso país cuyo relieve montañoso ofrece numerosos escondites que recuerdan en muchos casos a Afganistán.
Yemen, con la mitad de sus 23 millones de habitantes sumegidos en la pobreza, es un país donde el poder central jamás logró controlar eficazmente todo el territorio, lo que permitió que las teorías yihadistas se extendieran a todos los rincones.
Después de que el régimen yemení privilegiara el diálogo y una política de la mano tendida hacia el movimiento terrorista de Osama Bin Laden, cuya familia es oriunda de Yemen, el gobierno de Saná lanzó recientemente -con el respaldo de Estados Unidos- una serie de ofensivas contra lo que asegura son bases de Al Qaeda.
Fuerzas especiales estadounidenses están trabajando con militares yemeníes en la identificación de posibles blancos para ataques militares en este complejo país, limítrofe con Arabia Saudita, que enfrenta un levantamiento chiíta en el norte y una rebelión secesionista en el sur. Yemen pidió recientemente ayuda a Occidente para luchar contra cientos de militantes de Al Qaeda que operan en ese territorio. Esa nación fue escenario en 2000 de uno de los ataques más espectaculares, previo al 11-S. En un atentado suicida contra el destructor estadounidense USS Cole, frente a las costas de Adén, murieron 17 marines. También, hace poco más de un año hubo un ataque terrorista contra la embajada de Estados Unidos en Saná, donde perecieron otras 17 personas.
Una fecha clave para entender esta escalada fue febrero del 2006. Entonces se fugaron de una cárcel yemení 23 terroristas islámicos, de la organización Yihad Islámica en Yemen. Uno de ellos era Naser Abdel Karim al-Wahishi, ex colaborador personal de Osama Bin Laden, que tras su fuga reconstruyó la rama yemení de Al Qaeda.
En enero pasado, las ramas sauditas y yemeníes de Al Qaeda se fusionaron. Al menos dos ex detenidos en la prisión militar estadounidense en Bahía de Guantánamo, que fueron liberados en noviembre del 2007, aparecieron luego como comandantes de Al Qaeda en Yemen. Said al-Shihri, liberado por los saudíes, es un subjefe de la organización en Yemen. Otro ex detenido de Guantánamo, Abu al-Hareth Muhammad al-Oufi, apareció en enero como comandante de Al Qaeda en un video de la organización.
Osama Bin Laden siempre se rodeó de yemeníes, en particular los que venían de las regiones del sur, de donde es oriundo su padre. Tiene una relación cultural, en el amplio sentido de la palabra, con esos combatientes. El jefe de la organización terrorista los entiende y tiene confianza en ellos. Y por otra parte, los sauditas jamás lo consideraron realmente como un saudí sino como un yemení.
Los yemeníes tienen además un papel particular en los discursos y en las leyendas yihadistas. En los relatos proféticos, se habla de un ejército que vendrá de Yemen para salvar a los musulmanes.
Para Richard Clarke, quien fue asesor en la lucha contra el terrorismo bajo las administraciones de los presidentes Bill Clinton y George W. Bush, “Yemen es, por muchas razones, el nuevo Afganistán. Es el nuevo santuario, la nueva base de Al Qaeda donde se establece gente de todo el mundo que quiere ser entrenada”. La falta de controles para entrar y salir del país y sus fronteras, lo hacen un lugar perfecto para entrenar a futuros terroristas.
Estados Unidos tendrá en 2010 un tercer frente contra Al Qaeda en Yemen ante el temor de que ese país se torne tan inestable como Afganistán o Pakistán y se convierta en otro santuario incontrolable para los terroristas. En los próximos 18 meses el Pentágono aumentará al doble la ayuda de 70 millones de dólares para el programa de seguridad de Yemen, según confirmó el jefe del Comando Central estadounidense, el general David Petraeus. “En medio de dos guerras mayores e inconclusas, Estados Unidos ha abierto silenciosamente un tercer frente, en gran medida clandestino, contra Al Qaeda en Yemen”, sostienen funcionarios militares estadounidenses.
La rama de Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA) que cuenta con unos 2.000 hombres pasó, en poco tiempo, de ser una amenaza regional a global. Mientras los islamistas somalíes afirman que ayudarán a la lucha de Al Qaeda en Yemen, el primer ministro británico, Gordon Brown, convocó a una cumbre este mes para ayudar al gobierno de Saná a combatir el terrorismo. Como sostuvo el senador estadounidense Joe Lieberman, que viajó en agosto pasado a la capital, Saná: “Irak es la guerra de ayer, Afganistán la de hoy y Yemen la de mañana”.
El joven nigeriano que intentó hacer estallar el avión dijo haberse equipado con explosivos y entrenado en Yemen, lo que ilustra la importancia de este país para la organización terrorista Al Qaeda, cuya rama de la Península Arábiga no tardó en adjudicarse la operación.
Yemen siempre fue un lugar importante para el grupo terrorista. La conexión viene de los años 80, cuando numerosos jóvenes yemeníes partieron desde esas tierras hacia Afganistán para combatir contra los soviéticos que sostenían al régimen de Kabul. Posteriormente, tras la derrota de Al Qaeda en Arabia Saudita, los numerosos miembros saudíes del movimiento que sobrevivieron se reagruparon en la vecina, e incontrolable, Yemen.
Con dos rebeliones en su territorio, una en el norte y la otra en el sur, y clanes armadas que tradicionalmente preservan su autonomía y protegen sus feudos a sangre y fuego, las autoridades yemeníes tienen enorme dificultad para controlar un inmenso país cuyo relieve montañoso ofrece numerosos escondites que recuerdan en muchos casos a Afganistán.
Yemen, con la mitad de sus 23 millones de habitantes sumegidos en la pobreza, es un país donde el poder central jamás logró controlar eficazmente todo el territorio, lo que permitió que las teorías yihadistas se extendieran a todos los rincones.
Después de que el régimen yemení privilegiara el diálogo y una política de la mano tendida hacia el movimiento terrorista de Osama Bin Laden, cuya familia es oriunda de Yemen, el gobierno de Saná lanzó recientemente -con el respaldo de Estados Unidos- una serie de ofensivas contra lo que asegura son bases de Al Qaeda.
Fuerzas especiales estadounidenses están trabajando con militares yemeníes en la identificación de posibles blancos para ataques militares en este complejo país, limítrofe con Arabia Saudita, que enfrenta un levantamiento chiíta en el norte y una rebelión secesionista en el sur. Yemen pidió recientemente ayuda a Occidente para luchar contra cientos de militantes de Al Qaeda que operan en ese territorio. Esa nación fue escenario en 2000 de uno de los ataques más espectaculares, previo al 11-S. En un atentado suicida contra el destructor estadounidense USS Cole, frente a las costas de Adén, murieron 17 marines. También, hace poco más de un año hubo un ataque terrorista contra la embajada de Estados Unidos en Saná, donde perecieron otras 17 personas.
Una fecha clave para entender esta escalada fue febrero del 2006. Entonces se fugaron de una cárcel yemení 23 terroristas islámicos, de la organización Yihad Islámica en Yemen. Uno de ellos era Naser Abdel Karim al-Wahishi, ex colaborador personal de Osama Bin Laden, que tras su fuga reconstruyó la rama yemení de Al Qaeda.
En enero pasado, las ramas sauditas y yemeníes de Al Qaeda se fusionaron. Al menos dos ex detenidos en la prisión militar estadounidense en Bahía de Guantánamo, que fueron liberados en noviembre del 2007, aparecieron luego como comandantes de Al Qaeda en Yemen. Said al-Shihri, liberado por los saudíes, es un subjefe de la organización en Yemen. Otro ex detenido de Guantánamo, Abu al-Hareth Muhammad al-Oufi, apareció en enero como comandante de Al Qaeda en un video de la organización.
Osama Bin Laden siempre se rodeó de yemeníes, en particular los que venían de las regiones del sur, de donde es oriundo su padre. Tiene una relación cultural, en el amplio sentido de la palabra, con esos combatientes. El jefe de la organización terrorista los entiende y tiene confianza en ellos. Y por otra parte, los sauditas jamás lo consideraron realmente como un saudí sino como un yemení.
Los yemeníes tienen además un papel particular en los discursos y en las leyendas yihadistas. En los relatos proféticos, se habla de un ejército que vendrá de Yemen para salvar a los musulmanes.
Para Richard Clarke, quien fue asesor en la lucha contra el terrorismo bajo las administraciones de los presidentes Bill Clinton y George W. Bush, “Yemen es, por muchas razones, el nuevo Afganistán. Es el nuevo santuario, la nueva base de Al Qaeda donde se establece gente de todo el mundo que quiere ser entrenada”. La falta de controles para entrar y salir del país y sus fronteras, lo hacen un lugar perfecto para entrenar a futuros terroristas.
Estados Unidos tendrá en 2010 un tercer frente contra Al Qaeda en Yemen ante el temor de que ese país se torne tan inestable como Afganistán o Pakistán y se convierta en otro santuario incontrolable para los terroristas. En los próximos 18 meses el Pentágono aumentará al doble la ayuda de 70 millones de dólares para el programa de seguridad de Yemen, según confirmó el jefe del Comando Central estadounidense, el general David Petraeus. “En medio de dos guerras mayores e inconclusas, Estados Unidos ha abierto silenciosamente un tercer frente, en gran medida clandestino, contra Al Qaeda en Yemen”, sostienen funcionarios militares estadounidenses.
La rama de Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA) que cuenta con unos 2.000 hombres pasó, en poco tiempo, de ser una amenaza regional a global. Mientras los islamistas somalíes afirman que ayudarán a la lucha de Al Qaeda en Yemen, el primer ministro británico, Gordon Brown, convocó a una cumbre este mes para ayudar al gobierno de Saná a combatir el terrorismo. Como sostuvo el senador estadounidense Joe Lieberman, que viajó en agosto pasado a la capital, Saná: “Irak es la guerra de ayer, Afganistán la de hoy y Yemen la de mañana”.
sábado, 26 de diciembre de 2009
El ayatolá rebelde
Hace pocos días murió en la ciudad de Qom, al sur de Teherán, el ayatolá Hosein Alí Montazeri, uno de los líderes históricos de la Revolución Islámica de 1979. Fue la conciencia crítica del régimen teocrático que integró y pagó un alto precio por su disidencia. Su interpretación más moderna del Islam se convirtió en un atractivo para la sociedad iraní cada vez más secular, y fue un referente espiritual de los sectores que hoy reclaman cambios.
Alí Montazeri (nacido en Najafabad, en 1922), llegó a ser considerado el máximo candidato para reemplazar al ayatolá Ruhollah Jomeini como líder supremo de la República Islámica y se fue una figura clave en la redacción de la Constitución iraní tras el derrocamiento de la monarquía del Sha Pahlavi.
Sin embargo, en la década del 80 comenzaron sus primeras cuestionamientos y desavenencias con el ayatolá Jomeini. Su gran desencuentro con el régimen clerical tuvo lugar en 1988, cuando discutió abiertamente las ejecuciones en masa ordenadas contra innumerables prisioneros políticos opositores en Irán. “El mundo va a pensar que eres una máquina de matar”, le señalaba Montazeri a su mentor. Criticó también la condenatoria fatwa (orden) dictada por Jomeini contra el escritor indio-británico Salman Rushdie por su polémico libro “Los versos satánicos”, convirtiéndose así en el abanderado de una nueva política de aperturismo dentro del régimen.
La respuesta no se hizo espera. Jomeini instó a Montazeri a abandonar su cargo como miembro de la Asamblea de Expertos, el órgano deliberante más importante de Irán. El clérigo llegó incluso a pasar cinco años bajo arresto domiciliario hasta 2002 por sus criticas al régimen. Entonces, los medios de comunicación estatales dejaron de referirse a él por su título religioso, describiéndole como un clérigo común. Las autoridades prohibieron cualquier tipo de debate sobre Montazeri y sus referencias fueron borradas de los libros escolares y de las actividades oficiales, además de ser censurado al igual que sus seguidores.
Montazeri regresó a la luz pública el pasado mes de agosto tras las polémicas elecciones presidenciales. Entonces calificó de “dictadura” al régimen iraní por la represión ejercida contra la oposición por los partidarios del presidente y ganador de la elección, el ultraconservador Mahmud Ahmadineyad.
El ayatolá disidente denunció la forma en que las autoridades manejaron el estado de tensión que se vivió en las calles de Teherán tras los controvertidos comicios y advirtió de que “podría significar el final del régimen”. Montazeri respaldó a Mir Hussein Musavi, reformista, y publicó numerosas “fatwas” a favor de las protestas contra el fraude electoral. También condenó la represión de las milicias del Basij: “Han abandonado a Dios para seguir a Satán”, sentenció.
En vísperas del aniversario iraní del Día de Jerusalén, el pasado 18 de setiembre, el ayatolá disidente Montazeri llamó a todos los clérigos de alto rango en las principales ciudades de Irán (Qom, Mashhad, Teherán, Isfahan, Tabriz, entre otras, y a las ciudades santas iraquíes chiítas de Najaf y Karbala), a expresarse abiertamente contra el régimen y a utilizar su influencia para restablecer el poder al pueblo.
En una carta enviada a todos los ayatolás en Irán, Montazeri subrayó que, para existir, el régimen requiere la legitimidad que le otorgan los clérigos de alto rango del país. Dijo que el silencio de los clérigos a luz de los acontecimientos de los últimos meses estaba siendo interpretado por el pueblo como aprobación a la injusticia del régimen, al que calificó de un “gobierno militar”.
En su mensaje, el ayatolá Montazeri se manifestó en contra del régimen, quien dijo había derramado la sangre de civiles inocentes mientras cometía violaciones a los derechos humanos. A lo largo de la historia, recordó, antiguos clérigos de Irán se habían pronunciado en contra de las injusticias y la opresión de regímenes tiránicos en Irán y se enorgullecían siempre de estar de pie en contra de ellos y defender la ley y los derechos del pueblo.
Montazeri hizo un llamamiento a los clérigos, advirtiéndoles de que tienen una gran responsabilidad como jurisprudentes. Esto, dijo, fue porque además de sus funciones en general, eran responsables de defender la religión y depurarla de los hechos que este régimen ha perpetrado en nombre de esta, actos que son diametralmente opuestos a la “sharia” y a los objetivos de la Revolución Islámica.
Refiriéndose a los acontecimientos de los últimos meses después de las elecciones presidenciales, denunció el asesinato, la represión y violaciones a los derechos humanos en nombre de la religión y con el apoyo por parte de las autoridades religiosas del régimen, Montazeri llamó a los clérigos a declarar en voz alta que se oponen al régimen. Dijo que en lugar de representar la voz del pueblo, el régimen había creado una situación de violencia y opresión mucho más terrible contra hombres y mujeres indefensos, al punto de causar su “shehada” (muertes), en algunos casos en prisión.
Montazeri señaló específicamente la presión del régimen sobre los ex candidatos presidenciales Mehdi Karroubi y Mir Hossein Mousavi, a quien llamó hombres de honor y de nuevo apeló a los clérigos, diciendo que es su papel y su responsabilidad tradicional e histórica actuar contra las acciones del régimen, que son contrarias al Islam.
Concluyó afirmando que el pueblo iraní se pregunta por qué los clérigos no se manifiestan contra la opresión y la injusticia. Reiteró su llamado a los clérigos a utilizar su poder, su capacidad y su influencia en contra del régimen porque, dijo, saben muy bien que el régimen requiere de su legitimación. El régimen –le advirtió Montazeri a los ayatolás- se aprovecha de ustedes y su silencio les hace sus colaboradores.
El ayatolá rebelde, que se pronunció a favor de mantener relaciones con Estados Unidos y resolver el tema nuclear, no estaba solo. Era la cabeza espiritual de un movimiento invisible de disidentes que discuten, incluso, la idoneidad del actual líder supremo para desempeñar el cargo. El clero iraní está dividido en numerosas fracciones y con la desaparición del ayatolá Montazeri la oposición pierde a uno de sus líderes espirituales históricos, que dejó reformadoras interpretaciones para el férreo régimen teocrático.
Alí Montazeri (nacido en Najafabad, en 1922), llegó a ser considerado el máximo candidato para reemplazar al ayatolá Ruhollah Jomeini como líder supremo de la República Islámica y se fue una figura clave en la redacción de la Constitución iraní tras el derrocamiento de la monarquía del Sha Pahlavi.
Sin embargo, en la década del 80 comenzaron sus primeras cuestionamientos y desavenencias con el ayatolá Jomeini. Su gran desencuentro con el régimen clerical tuvo lugar en 1988, cuando discutió abiertamente las ejecuciones en masa ordenadas contra innumerables prisioneros políticos opositores en Irán. “El mundo va a pensar que eres una máquina de matar”, le señalaba Montazeri a su mentor. Criticó también la condenatoria fatwa (orden) dictada por Jomeini contra el escritor indio-británico Salman Rushdie por su polémico libro “Los versos satánicos”, convirtiéndose así en el abanderado de una nueva política de aperturismo dentro del régimen.
La respuesta no se hizo espera. Jomeini instó a Montazeri a abandonar su cargo como miembro de la Asamblea de Expertos, el órgano deliberante más importante de Irán. El clérigo llegó incluso a pasar cinco años bajo arresto domiciliario hasta 2002 por sus criticas al régimen. Entonces, los medios de comunicación estatales dejaron de referirse a él por su título religioso, describiéndole como un clérigo común. Las autoridades prohibieron cualquier tipo de debate sobre Montazeri y sus referencias fueron borradas de los libros escolares y de las actividades oficiales, además de ser censurado al igual que sus seguidores.
Montazeri regresó a la luz pública el pasado mes de agosto tras las polémicas elecciones presidenciales. Entonces calificó de “dictadura” al régimen iraní por la represión ejercida contra la oposición por los partidarios del presidente y ganador de la elección, el ultraconservador Mahmud Ahmadineyad.
El ayatolá disidente denunció la forma en que las autoridades manejaron el estado de tensión que se vivió en las calles de Teherán tras los controvertidos comicios y advirtió de que “podría significar el final del régimen”. Montazeri respaldó a Mir Hussein Musavi, reformista, y publicó numerosas “fatwas” a favor de las protestas contra el fraude electoral. También condenó la represión de las milicias del Basij: “Han abandonado a Dios para seguir a Satán”, sentenció.
En vísperas del aniversario iraní del Día de Jerusalén, el pasado 18 de setiembre, el ayatolá disidente Montazeri llamó a todos los clérigos de alto rango en las principales ciudades de Irán (Qom, Mashhad, Teherán, Isfahan, Tabriz, entre otras, y a las ciudades santas iraquíes chiítas de Najaf y Karbala), a expresarse abiertamente contra el régimen y a utilizar su influencia para restablecer el poder al pueblo.
En una carta enviada a todos los ayatolás en Irán, Montazeri subrayó que, para existir, el régimen requiere la legitimidad que le otorgan los clérigos de alto rango del país. Dijo que el silencio de los clérigos a luz de los acontecimientos de los últimos meses estaba siendo interpretado por el pueblo como aprobación a la injusticia del régimen, al que calificó de un “gobierno militar”.
En su mensaje, el ayatolá Montazeri se manifestó en contra del régimen, quien dijo había derramado la sangre de civiles inocentes mientras cometía violaciones a los derechos humanos. A lo largo de la historia, recordó, antiguos clérigos de Irán se habían pronunciado en contra de las injusticias y la opresión de regímenes tiránicos en Irán y se enorgullecían siempre de estar de pie en contra de ellos y defender la ley y los derechos del pueblo.
Montazeri hizo un llamamiento a los clérigos, advirtiéndoles de que tienen una gran responsabilidad como jurisprudentes. Esto, dijo, fue porque además de sus funciones en general, eran responsables de defender la religión y depurarla de los hechos que este régimen ha perpetrado en nombre de esta, actos que son diametralmente opuestos a la “sharia” y a los objetivos de la Revolución Islámica.
Refiriéndose a los acontecimientos de los últimos meses después de las elecciones presidenciales, denunció el asesinato, la represión y violaciones a los derechos humanos en nombre de la religión y con el apoyo por parte de las autoridades religiosas del régimen, Montazeri llamó a los clérigos a declarar en voz alta que se oponen al régimen. Dijo que en lugar de representar la voz del pueblo, el régimen había creado una situación de violencia y opresión mucho más terrible contra hombres y mujeres indefensos, al punto de causar su “shehada” (muertes), en algunos casos en prisión.
Montazeri señaló específicamente la presión del régimen sobre los ex candidatos presidenciales Mehdi Karroubi y Mir Hossein Mousavi, a quien llamó hombres de honor y de nuevo apeló a los clérigos, diciendo que es su papel y su responsabilidad tradicional e histórica actuar contra las acciones del régimen, que son contrarias al Islam.
Concluyó afirmando que el pueblo iraní se pregunta por qué los clérigos no se manifiestan contra la opresión y la injusticia. Reiteró su llamado a los clérigos a utilizar su poder, su capacidad y su influencia en contra del régimen porque, dijo, saben muy bien que el régimen requiere de su legitimación. El régimen –le advirtió Montazeri a los ayatolás- se aprovecha de ustedes y su silencio les hace sus colaboradores.
El ayatolá rebelde, que se pronunció a favor de mantener relaciones con Estados Unidos y resolver el tema nuclear, no estaba solo. Era la cabeza espiritual de un movimiento invisible de disidentes que discuten, incluso, la idoneidad del actual líder supremo para desempeñar el cargo. El clero iraní está dividido en numerosas fracciones y con la desaparición del ayatolá Montazeri la oposición pierde a uno de sus líderes espirituales históricos, que dejó reformadoras interpretaciones para el férreo régimen teocrático.
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